¿Qué hacer si te diagnostican artrosis del pulgar?

Cmc artritis

El profesional sanitario suele aconsejar una férula como primera opción de tratamiento. El objetivo de la férula es sujetar el pulgar para reducir el dolor. Esto no debería impedirle mantener el pulgar en movimiento durante el día.

A veces puede ser necesario utilizar una férula durante el día cuando se realizan actividades repetitivas, pero no se aconseja llevarla todo el tiempo. Es posible que sólo tenga que utilizarla durante unas semanas para aliviar los síntomas.

En algunos casos, la cirugía puede ser una opción si se han probado todas las demás opciones de tratamiento. La operación se denomina trapeciectomía y consiste en extirpar un pequeño hueso de la base del pulgar para reducir el dolor.

¿La artrosis del pulgar desaparece?

Aunque la artritis del pulgar no tiene cura, existen varios tratamientos sencillos que pueden aliviar los síntomas en muchas personas. Habla con un médico o fisioterapeuta sobre qué tratamientos pueden ser más adecuados para ti.

¿Puede curarse un pulgar artrósico?

Utilizada desde hace más de 40 años, la LRTI es la intervención quirúrgica más frecuente para la artritis del pulgar. Las superficies articulares dañadas se extirpan y se sustituyen por un cojín de tejido que mantiene los huesos separados. Para ello, los cirujanos extirpan total o parcialmente el hueso trapecio de la muñeca, en la base del pulgar.

¿Ayuda una férula a la artritis en el pulgar?

La artritis del pulgar es una afección frecuente, que puede mejorar utilizando una férula que ayude a la articulación a descansar. Solo tienes que asegurarte de encontrar la ortesis con el nivel de soporte adecuado para tu nivel específico de dolor artrósico.

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Dolor en la base del pulgar

La articulación universal de la base del pulgar, entre los huesos metacarpiano y trapecio, suele artristizarse con la edad. Se trata de la artrosis, que es la pérdida de la superficie lisa del cartílago que recubre los extremos de los huesos en las articulaciones. El cartílago se vuelve fino y áspero, y los extremos de los huesos pueden rozarse. La artrosis puede desarrollarse a cualquier edad, pero suele aparecer a partir de los 45 años. Puede ser hereditaria y, en ocasiones, se produce tras una fractura que afectó a la articulación muchos años antes.

La artrosis de la articulación basal del pulgar es frecuente en las mujeres y bastante menos en los hombres. Las radiografías muestran que está presente en alrededor del 25% de las mujeres mayores de 55 años, pero muchas personas con artritis de esta articulación no tienen dolor significativo.

4. La inyección de corticoides mejora el dolor en muchos casos, aunque el efecto puede desaparecer con el tiempo. Los riesgos de la inyección son pequeños, pero muy ocasionalmente causa algún adelgazamiento o cambio de color en la piel en el lugar de la inyección. La mejoría puede producirse a los pocos días de la inyección, pero a menudo tarda varias semanas en ser eficaz. La inyección puede repetirse si es necesario.

Artritis del pulgar

Hay muchos tipos de artritis que pueden afectar a los pulgares; sin embargo, la osteoartritis (OA) es la más común. La osteoartritis se produce cuando el cartílago que recubre los extremos de los huesos de una articulación se vuelve quebradizo y se rompe. El cartílago sano actúa como un cojín resbaladizo que absorbe los golpes y ayuda a las articulaciones a moverse con facilidad. Cuando se rompe, el hueso roza con el hueso, provocando dolor y limitación del movimiento. El organismo intenta reparar este daño creando hueso adicional, denominado espolón óseo. Estos espolones también pueden causar dolor y limitar el movimiento de las articulaciones.

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Si experimenta dolor en el pulgar que afecta a su capacidad para realizar actividades cotidianas, es importante que hable de ello con su médico. Recibir un diagnóstico lo antes posible significa que el tratamiento puede comenzar rápidamente. Un tratamiento precoz le proporcionará los mejores resultados posibles.

Un terapeuta de la mano es un terapeuta ocupacional o fisioterapeuta que ha recibido formación avanzada para convertirse en experto en la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento de problemas de las extremidades superiores (del hombro a la mano). Pueden asesorar sobre la protección de las articulaciones y la conservación de la energía (por ejemplo, férulas), así como recomendar dispositivos/equipos de adaptación para mejorar la función del pulgar y la mano. Puede encontrar un terapeuta de la mano en el sitio web de la Asociación Australiana de Terapia de la Mano (Australian Hand Therapy Association) o hablar con su médico.

Articulaciones del pulgar

La artrosis es la forma más común de artritis, y las articulaciones de la mano y la muñeca se encuentran entre las más comúnmente afectadas. Una articulación es una parte del cuerpo donde se unen dos o más huesos. Los extremos de los huesos están cubiertos de una superficie lisa y resbaladiza, conocida como cartílago. Esto permite que los huesos se muevan suavemente unos contra otros y protege la articulación de la tensión.

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La artrosis hace que el cartílago de las articulaciones se vuelva más fino y que las superficies articulares se vuelvan más rugosas, lo que significa que las articulaciones no se mueven con la suavidad que deberían, y pueden sentirse doloridas y rígidas.

Puede tener hinchazones firmes y nudosas en las articulaciones de los dedos. Se denominan “nódulos de Heberden” o “nódulos de Bouchard”, según las articulaciones afectadas. Están causados por el crecimiento de espolones óseos llamados osteofitos.

Cuando afectan a los dedos, puede ser en las articulaciones más cercanas a las uñas o en las de la mitad de los dedos. Es menos frecuente tener artrosis en las articulaciones grandes de los nudillos, donde los dedos se unen a la mano.