Tratamiento de la hernia discal

Hay un disco intervertebral entre cada uno de los 24 huesos (vértebras) de la columna vertebral. Los discos vertebrales actúan como amortiguadores en la columna vertebral, permitiéndole doblarse y girar. Los discos gomosos, también conocidos como discos intervertebrales, están llenos de un líquido gelatinoso que flexibiliza la columna vertebral.

El dolor nervioso puede aparecer si el disco afectado presiona un nervio. El dolor nervioso más frecuente causado por problemas discales es la ciática, en la que el disco afectado presiona el nervio ciático. Este nervio recorre las piernas desde la cadera y las nalgas. El dolor puede ser repentino y agudo, y desplazarse por el nervio hasta la pierna, la pantorrilla e incluso el pie, pudiendo causar entumecimiento y hormigueo.

Dependiendo de los síntomas, también puede ser necesario realizar pruebas de imagen, como radiografías, tomografías computarizadas o resonancias magnéticas. De este modo se descartan posibles causas poco frecuentes, como cáncer de columna, crecimientos óseos (espolones), fracturas o estrechamiento del canal espinal (estenosis).

Sin embargo, la mayoría de las personas con dolor de espalda se sienten mejor en un mes. Los escáneres pueden ser caros, pueden implicar radiación y no harán que te mejores más rápido, así que habla con tu médico sobre si los necesitas.

¿Cómo se arregla una protrusión discal en el cuello?

La fisioterapia y los ejercicios pueden ayudar a tratar una hernia discal en el cuello. Consiste en una combinación de estiramientos suaves y ejercicios para fortalecer el cuello y los músculos circundantes. También existen otros tratamientos, como los analgésicos y la cirugía.

¿Cuál es el mejor tratamiento para una hernia discal?

El tratamiento con reposo, analgésicos, inyecciones en la columna vertebral y fisioterapia es el primer paso para la recuperación. La mayoría de las personas mejoran en 6 semanas y vuelven a la actividad normal. Si los síntomas persisten, puede recomendarse la cirugía.

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¿Se puede curar una protrusión discal?

Las hernias discales mejoran por sí solas con el tiempo o con tratamiento no quirúrgico en 9 de cada 10 personas. Si otros tratamientos no alivian los síntomas, el médico puede recomendar una intervención quirúrgica.

Ejercicios para hernias discales

Cada disco intervertebral es como un donut de gelatina, con un centro blando (núcleo) y una cubierta exterior dura (cápsula). Cuando se produce una hernia discal, la cápsula se agrieta o se rompe y el núcleo se sale. Esto puede irritar la médula espinal o los nervios cercanos, provocando debilidad y entumecimiento en brazos y piernas. Una hernia discal grave puede causar parálisis.

La hernia discal es más frecuente en la parte baja de la espalda (columna lumbar) y el cuello (columna cervical). Las causas son la edad y las lesiones repentinas, como caídas o levantar objetos pesados. El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas, de la duración de los mismos y de si el disco presiona los nervios o la médula espinal.

Síntomas de la hernia discal

Una hernia discal cervical puede causar muchos tipos diferentes de dolor o ningún síntoma. El dolor puede ir desde un dolor en el cuello, el brazo y/o la mano hasta un dolor de tipo eléctrico que se irradia a estas mismas zonas. A veces también puede haber entumecimiento o debilidad del brazo o la mano. Aunque una hernia discal cervical puede tener su origen en algún tipo de traumatismo o lesión cervical, los síntomas suelen aparecer de forma espontánea.

El dolor y los signos relacionados con la hernia discal cervical suelen sentirse en un brazo o en el otro. Los síntomas pueden variar en función del disco que se haya herniado y de la raíz nerviosa que se haya pinzado o inflamado. En raras ocasiones, el dolor, el hormigueo, el entumecimiento y/o la debilidad pueden extenderse a ambos brazos o a la parte inferior del cuerpo si la médula espinal está afectada. La pérdida de control de esfínteres también es rara pero posible.

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El dolor de cuello y/o brazos provocado por una hernia discal cervical puede ser pasajero y durar sólo unos días, o puede hacerse crónico y durar meses o más. Es habitual que el dolor aparezca y desaparezca, o que se agrave especialmente durante determinadas actividades. Cuando el dolor de cuello o brazo se debe a una hernia discal, los síntomas suelen desaparecer por completo en un plazo de 4 a 6 meses, aunque el propio disco no se cure.

Hernia discal – deutsch

La protrusión discal cervical, comúnmente conocida como hernia discal, se produce cuando los discos vertebrales y los ligamentos asociados están intactos, pero pueden formar una protuberancia que presione los nervios raquídeos. Esta afección provoca dolor en el cuello, los hombros y los brazos. Normalmente, los síntomas incluyen un dolor sordo o agudo en el cuello o los omóplatos. A veces, el dolor puede irradiarse a lo largo de los brazos hasta las manos y los dedos. Puede haber sensación de hormigueo y entumecimiento en las yemas de los dedos. Suele aparecer en personas de entre 30 y 50 años como consecuencia de un traumatismo en la columna cervical.

Es necesario buscar atención médica antes de que los síntomas empeoren. La visita inicial al médico puede incluir una exploración física, la evaluación de los síntomas y el historial médico y un examen neurológico. Puede aconsejarse una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) para evaluar el daño discal.

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La primera línea de tratamiento que puede sugerir su médico son métodos conservadores como la terapia con frío o calor. Durante los 2-3 primeros días, la aplicación de hielo (envuelto en una toalla) puede reducir la hinchazón y el dolor al limitar el flujo sanguíneo. La terapia de calor puede iniciarse a los 3 días para aumentar la circulación sanguínea y relajar los tejidos blandos. La terapia de frío/calor no debe prolongarse más de 20 minutos cada vez. Pueden recetarse medicamentos como antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y relajantes musculares. Pueden recomendarse tratamientos de fisioterapia que incluyan masajes, ejercicios de estiramiento y tracción del cuello. La mayoría de las veces, estas medidas de autocuidado alivian el dolor en unas 4-6 semanas. Si la afección es grave y no puede tratarse con métodos conservadores, o en caso de compresión de la médula espinal, el médico puede recomendar una intervención quirúrgica. La protrusión discal cervical puede corregirse mediante discectomía parcial, discectomía (extirpación del disco) o laminotomía. Estas cirugías de columna pueden realizarse mediante el método mínimamente invasivo que implica cortes más pequeños e instrumentos diminutos.