Ligamentos del codo
Un buen conocimiento de la anatomía y la biomecánica del codo es fundamental para comprender la patología de los diversos trastornos del codo e instaurar un tratamiento adecuado. La articulación del codo es una articulación trocoginglimoidea: es decir, tiene movimiento de flexión-extensión [ginglimoidea] en las articulaciones ulnohumeral y radiocapitelar y movimiento de pronación y supinación [trocoidea] en la articulación radiocubital proximal. La estabilidad de la articulación del codo se consigue mediante componentes estáticos y dinámicos. El objetivo de este artículo es describir de forma concisa la anatomía y la biomecánica de la articulación del codo relevantes para la práctica de los cirujanos traumatólogos y ortopédicos.
Una articulación del codo móvil y estable es importante para el trabajo diario y las actividades recreativas y deportivas. Actuando como punto de apoyo de la palanca del antebrazo, el codo desempeña un papel importante en el posicionamiento de la mano para sus diversas funciones. La flexión del codo, unida a la supinación, se utiliza para llevar la mano al cuerpo y a la cara para comer, vestirse y realizar la higiene personal, así como para tirar de objetos o transportarlos. La extensión del codo unida a la pronación se utiliza para alcanzar, lanzar y empujar [3, 4]. La pérdida de la función del codo puede mermar considerablemente la capacidad de una persona para realizar incluso actividades cotidianas sencillas.
¿Cuáles son los huesos y ligamentos del codo?
El codo es una articulación articulada formada por tres huesos: el húmero, el cúbito y el radio. Los extremos de los huesos están cubiertos de cartílago. El cartílago tiene una consistencia gomosa que permite que las articulaciones se deslicen fácilmente unas contra otras y absorban los golpes. Los huesos se mantienen unidos mediante ligamentos que forman la cápsula articular.
¿Cuáles son los movimientos anatómicos del codo?
Aunque la flexión y la extensión son los únicos movimientos que pueden producirse en la articulación del codo propiamente dicha, también se permiten movimientos en la articulación radiocubital proximal, que contribuye a la articulación del codo. Los movimientos en esta articulación se denominan pronación y supinación.
¿Qué tipo de articulación es la anatomía del codo?
El brazo en el cuerpo humano está formado por tres huesos que se unen para formar una articulación de bisagra llamada codo. El hueso superior del brazo o húmero se conecta desde el hombro hasta el codo formando la parte superior de la articulación de bisagra.
Articulación tibiofemoral
Una lesión de codo puede ser una experiencia dolorosa que puede requerir los servicios especializados de un fisioterapeuta. Conocer los diferentes ligamentos y músculos del codo, así como las lesiones comunes de este órgano, puede ayudarle a comprender su lesión específica y a realizar la rehabilitación si sufre una lesión de codo.
La articulación del codo está formada por tres huesos: el húmero, el radio y el cúbito. Las articulaciones entre la tróclea del húmero con el cúbito y el capítulo del húmero con la cabeza del radio forman la articulación. El codo es un ejemplo de articulación en bisagra o articulación que se mueve en una sola dirección. La articulación del codo se dobla y se endereza como la bisagra de una puerta.
Los ligamentos son fuertes cartílagos que conectan un hueso con otro. Ayudan a dar soporte a las articulaciones a la vez que permiten el movimiento. Los ligamentos son esenciales para proporcionar estabilidad a la articulación del codo, al tiempo que permiten el movimiento.
En la articulación del codo hay tres ligamentos: el ligamento colateral cubital, el ligamento colateral radial y el ligamento anular. Estos ligamentos proporcionan fuerza y apoyo a la articulación del codo junto con los músculos circundantes del brazo y el antebrazo. Si se produce una lesión en la articulación del codo, cualquiera de estos ligamentos puede resultar lesionado.
Articulación del codo
Las articulaciones mantienen unido el esqueleto y favorecen el movimiento. Hay dos formas de clasificar las articulaciones. La primera es por la función articular, también denominada amplitud de movimiento. La segunda forma de clasificar las articulaciones es por el material que mantiene unidos los huesos de las articulaciones; es decir, una organización de las articulaciones por estructura.
Las articulaciones inamovibles (llamadas sinartrosis) incluyen las suturas del cráneo, las articulaciones entre los dientes y la mandíbula, y la articulación que se encuentra entre el primer par de costillas y el esternón. Ejemplos de articulaciones que permiten un ligero movimiento (denominadas anfiartrosis) son la articulación distal entre la tibia y el peroné y la sínfisis púbica de la cintura pélvica. Las articulaciones que permiten un movimiento completo (llamadas diartrosis) incluyen muchas articulaciones óseas de las extremidades superiores e inferiores. Algunos ejemplos son el codo, el hombro y el tobillo.
Articulaciones fibrosas. Entre las articulaciones de las articulaciones fibrosas hay tejido conjuntivo grueso, razón por la cual la mayoría de las articulaciones fibrosas (pero no todas) son inamovibles (sinartrosis). Existen tres tipos de articulaciones fibrosas:
Articulación humeroulnar
Tres huesos se unen para formar la articulación del codo: el extremo inferior del húmero (hueso de la parte superior del brazo), el extremo superior del radio (hueso del antebrazo del lado del pulgar) y el extremo superior del cúbito (hueso del antebrazo del lado del meñique).
Varios grupos musculares cruzan la articulación del codo. Los músculos que intervienen en la flexión (flexión) del codo son el bíceps braquial, el braquiorradial y el braquial. El tríceps es responsable de la extensión del codo (enderezar el brazo).
Los músculos que intervienen en la extensión de la muñeca se originan en la parte lateral del codo (cuando la palma de la mano mira hacia arriba, es la parte exterior del codo). Los músculos implicados en la flexión de la muñeca se encuentran en la cara medial del codo (con la palma de la mano hacia arriba, parte interna del codo). Estos grupos musculares también son responsables del movimiento del antebrazo que nos permite girar la palma de la mano hacia arriba y hacia abajo.















