Causas de la condropatía

La condromalacia rotuliana afecta al cartílago de la superficie inferior de la rótula, provocando su deterioro o reblandecimiento. Puede verse como una lesión por uso excesivo en el deporte, especialmente en el atletismo y el ciclismo, pero también puede ocurrir en personas que han tenido una lesión de rótula.

Por lo general, los remedios caseros y los cambios en el estilo de vida pueden bastar para aliviar el dolor y la rigidez de los síntomas de condromalacia asociados a esta afección, también conocida como un tipo de síndrome de dolor patelofemoral (SDPF), síndrome de dolor anterior de rodilla o rodilla de corredor.

Descansar y recuperarse después de cualquier ejercicio puede ayudarle a reducir el riesgo de sufrir una nueva lesión de rodilla o de que empeoren los síntomas de una lesión actual. Si suele realizar ejercicios que ejercen presión sobre las rodillas y empieza a experimentar síntomas específicos de lesión, sus rodillas necesitan tiempo para recuperarse.

Cuando se le diagnostica condromalacia, es posible que tenga que cambiar algunos aspectos de su vida para poder controlar los síntomas y evitar que la enfermedad empeore. Afortunadamente, estos cambios en el estilo de vida no sólo le ayudarán a controlar el dolor y la rigidez, sino que también mejorarán su salud en general.

¿Cómo se trata la condropatía?

El tratamiento de esta condropatía es mayoritariamente conservador. Además, la práctica clínica busca utilizar fármacos y suplementos “condroprotectores”, capaces de contrarrestar los procesos degenerativos, favoreciendo la normalización del cartílago articular y del líquido sinovial.

¿Puede curarse la condromalacia rotuliana de grado 2?

¿Se puede curar la condromalacia rotuliana? La condromalacia rotuliana verdadera, que consiste en la rotura de la superficie del cartílago, no tiene cura. Sin embargo, un programa de pérdida de peso, evitar las actividades que la empeoran, ejercicio y/o inyecciones puede ayudar a que se vuelva asintomática.

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¿Puede tratarse la condromalacia?

Tratamiento. A diferencia del daño causado al cartílago por la artritis, el daño causado por la condromalacia a menudo puede curarse. Suele recomendarse primero un tratamiento conservador, ya que el reposo y la fisioterapia pueden eliminar los síntomas. En primer lugar, hay que dejar que remita la inflamación causada por la condromalacia.

Qué es la condropatía

Los pacientes que padecen artritis patelofemoral de rodilla presentan dolor y rigidez en la rótula y, a menudo, hinchazón en la parte anterior de la rodilla, que suele empeorar al caminar por terrenos inclinados, subir y bajar escaleras, ponerse en cuclillas o levantarse desde una posición sentada.

La artritis patelofemoral se diagnostica cuando hay una pérdida significativa de cartílago de la superficie articular de la rótula y la tróclea (surco). El diagnóstico se limita a la artritis observada únicamente en este compartimento de la rodilla; si los compartimentos medial y lateral están afectados, el diagnóstico probable es una artrosis generalizada de rodilla. (Como ocurre con otros trastornos de la articulación femororrotuliana, es más frecuente en las mujeres).

El tratamiento de la artritis femororrotuliana comienza siempre con medidas no quirúrgicas. Éstas incluyen adaptaciones en la actividad, como evitar las escaleras, limitar las sentadillas y las estocadas y disminuir los deportes de impacto; fisioterapia para estirar y fortalecer los músculos circundantes; y uso de medicamentos como el paracetamol o los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para aliviar el dolor.

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Tratamiento de las condropatías

El síndrome patelofemoral se caracteriza por alteraciones morfofuncionales, causadas principalmente por una desalineación o displasia de la rótula y/o de la tróclea femoral. El tratamiento de esta condropatía es mayoritariamente conservador. Además, la práctica clínica busca utilizar fármacos y suplementos “condroprotectores”, capaces de contrarrestar los procesos degenerativos, favoreciendo la normalización del cartílago articular y del líquido sinovial. Sin embargo, hasta la fecha no existen tratamientos eficaces y duraderos destinados a restablecer la función articular.

Conclusiones: Los datos mostraron que Bioart es capaz de mejorar el cuadro clínico-funcional de los pacientes tratados. Además, la ausencia de efectos secundarios y la reducción de costes mejoraron el cumplimiento terapéutico.

La rótula es un hueso sesamoideo, de forma aproximadamente triangular, situado en el interior del tendón del músculo cuádriceps. Este hueso, que se articula con el surco troclear del fémur, constituye mecánicamente el fulcro de los mecanismos extensores de la extremidad inferior. Tanto las superficies articulares de la propia rótula como las del surco troclear están cubiertas por un cartílago articular que tiene un grosor medio de 4 a 6 mm [1,2]. Los mecanismos normales de deslizamiento de la articulación femororrotuliana están controlados por factores estáticos, es decir, no contráctiles, y dinámicos, es decir, contráctiles. Los factores estáticos están representados por el tamaño de la rótula, los cóndilos femorales y su tamaño, la forma/ángulo del surco troclear y la alineación de la extremidad inferior [3-6].

Condropatía grado 2

Lesiones condrales¿Le han diagnosticado una lesión condral en los tobillos? ¿Ha experimentado ese bloqueo de los tobillos cuando cambia repentinamente de posición? Bueno, eso es bastante común pero no debe despreciarse en absoluto. Esos segundos de dolor son la forma que tiene tu cuerpo de decirte que algo no va del todo bien. Hablemos del cartílago articular.

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El cartílago articular es el tejido liso, brillante y blanco que recubre los extremos de los huesos. Los cartílagos articulares sanos facilitan el movimiento, ya que son las superficies de apoyo de las articulaciones que permiten que los huesos se deslicen unos sobre otros con muy poca fricción, evitando que se rocen. El cartílago articular puede dañarse incluso por el desgaste normal (degenerativo), o por lesiones (por ejemplo, caídas traumáticas, cambios bruscos de dirección al practicar un deporte). Puede tratarse desde un pequeño desgarro en la capa superior hasta un desgarro extenso hasta el hueso.

Las lesiones del cartílago articular en las articulaciones que soportan peso no suelen curarse por sí solas y pueden asociarse a dolor, pérdida de función y complicaciones a largo plazo, como la artrosis. El tratamiento de las lesiones condrales va desde el conservador hasta las cirugías artroscópicas y abiertas (desbridamiento artroscópico, técnicas de estimulación de la médula, transferencia e implantación de condrocitos autólogos y aloinjertos), y dependerá de la edad del paciente, la etiología, el grado y la calidad de la lesión.