Placa de crecimiento de la metáfisis

La metáfisis es la porción de un hueso largo situada entre la epífisis y la diáfisis. La “placa de crecimiento”, o “fisis”, o “placa epifisaria”, aunque precede al desarrollo de la metáfisis osificada, también puede denominarse metáfisis. Es esta parte del hueso la que crece durante la infancia; a medida que crece, se osifica cerca de la diáfisis y la epífisis. Aproximadamente entre los 18 y los 25 años de edad, la metáfisis deja de crecer por completo y se osifica hasta convertirse en hueso sólido.

Las placas epifisarias (“placas de crecimiento”) están situadas en la metáfisis y son responsables del crecimiento de la longitud del hueso. Debido a su rica irrigación sanguínea, la metáfisis de los huesos largos es propensa a la propagación hematógena de la osteomielitis en los niños.

¿Cuál es la función de la metáfisis?

función en la estructura ósea

Esta región (metáfisis) sirve para transferir las cargas de las superficies articulares que soportan el peso a la diáfisis. Por último, en el extremo de un hueso largo se encuentra una región conocida como epífisis, que presenta una estructura interna esponjosa y comprende la subestructura ósea de la superficie articular.

¿Qué es la metáfisis y la diáfisis?

El hueso largo de un niño se divide en cuatro regiones: la diáfisis (eje o centro primario de osificación), la metáfisis (donde el hueso se ensancha), la fisis (o cartílago de crecimiento) y la epífisis (centro secundario de osificación).

Más Información
¿Qué es la ciática o ciatalgia y cuáles son sus causas?

¿Cuál es la diferencia entre metáfisis y epífisis?

Los huesos largos de los niños tienen cuatro segmentos distintos (Figura 1): La epífisis es la región ósea adyacente a la superficie articular. Debajo de ella se encuentra la fisis, la zona donde se produce el crecimiento. Distal a ésta se encuentra la metáfisis, una región ósea ensanchada, y debajo de ésta se halla el eje más estrecho del hueso, o diáfisis.

Pronunciación de Metaphysis

Cuantificamos el área ósea cortical transversal y las tasas de remodelación en la diáfisis y metáfisis femoral ipsilateral de conejos con monoartritis inflamatoria de rodilla inducida por carragenina. Aunque las tasas de osteogénesis fueron significativamente elevadas (aproximadamente tres veces en la diáfisis y seis veces en la metáfisis), el área ósea transversal de la diáfisis disminuyó significativamente. Se calcularon aumentos de cinco y seis veces en las tasas de resorción ósea en diáfisis y metáfisis, respectivamente. Otros cambios morfológicos observados fueron la porosidad y la reabsorción neta de la cortical anterior y la acreción neta en la cortical posteromedial (“deriva” del hueso). Estos hallazgos pueden tener importancia clínica en relación con los mecanismos y las consecuencias de los cambios óseos en pacientes con artritis reumatoide.

Más Información
¿Qué es un ictus y cómo reconocerlo?

Metáfisis y epífisis

La metáfisis es la porción del cuello de un hueso largo situada entre la epífisis y la diáfisis[1]. Contiene el cartílago de crecimiento, la parte del hueso que crece durante la infancia, y a medida que crece se osifica cerca de la diáfisis y la epífisis. La metáfisis contiene una población diversa de células, incluidas células madre mesenquimales, que dan lugar a células óseas y adiposas, así como células madre hematopoyéticas, que dan lugar a una variedad de células sanguíneas, así como células destructoras de hueso llamadas osteoclastos. Así pues, la metáfisis contiene un conjunto de tejidos altamente metabólicos que incluyen hueso trabecular (esponjoso), vasos sanguíneos , así como tejido adiposo medular (TAM).

La metáfisis puede dividirse anatómicamente en tres componentes en función del contenido tisular: un componente cartilaginoso (placa epifisaria), un componente óseo (metáfisis) y un componente fibroso que rodea la periferia de la placa. El cartílago de crecimiento sincroniza la condrogénesis con la osteogénesis o el crecimiento del cartílago intersticial, tanto con el alargamiento óseo aposicional como con el crecimiento en anchura, por lo que soporta la carga y responde a las fuerzas y factores locales y sistémicos equilibrándose mecánicamente.

Función de la metáfisis

de debilidad y propensa a la fractura. Anatomía y estructuraLos huesos largos de los niños tienen cuatro segmentos distintos (Figura 1): La epífisis es la región ósea adyacente a la superficie articular. Debajo de ella se encuentra la fisis, la zona donde se produce el crecimiento. Distal a ésta se encuentra la metáfisis, una región ósea ensanchada, y debajo de ésta se halla el eje más estrecho del hueso, o diáfisis. (Una buena forma de recordar el significado de estos términos es considerar su etimología: “physis” significa “origen” (del hueso); “epi” significa “por encima”; “meta” significa “más allá”; y “dia” significa “a través” o “hacia”.

Más Información
Drenaje linfático manual: Beneficios y principios básicos de realización

Figura 1: Segmentos óseos del fémur. Como aclara la figura, en un hueso largo sólo hay una diáfisis, pero puede haber fisis y regiones asociadas en ambos extremos. También se muestran las apófisis, las placas de crecimiento de los centros de crecimiento secundarios donde se unen los tendones [En el fémur proximal, se convertirán en los trocánteres]. (Modificado de Dr Matt Skalski, Radiopaedia.org. Del caso https://radiopaedia.org/cases/29729)