Hernia discal espinal suomeksi

Las afecciones que afectan al segmento de la columna vertebral L5-S1 suelen tratarse con métodos no quirúrgicos. Si los síntomas de la zona lumbar y/o las piernas empeoran o no mejoran a pesar de estos tratamientos, o en caso de determinadas urgencias médicas, como tumores o síndrome de cauda equina, puede recomendarse la cirugía.

En los tratamientos con inyecciones se suele utilizar la guía fluoroscópica (rayos X) para colocar correctamente las agujas. La guía fluoroscópica y el medio de contraste ayudan a mejorar la precisión diagnóstica y disminuyen los riesgos del procedimiento.

Cuando los déficits neurológicos, como el entumecimiento y/o la debilidad, siguen empeorando a pesar de varias semanas de tratamientos no quirúrgicos, puede recomendarse la cirugía. Se considera la cirugía cuando existe una afección estructural que se sabe que responde al tratamiento quirúrgico.

Los cirujanos pueden realizar más de un procedimiento a la vez. Por ejemplo, una laminoforaminotomía es cuando se realiza una laminectomía junto con una foraminotomía. Aunque para estas cirugías se utilizan técnicas mínimamente invasivas, en algunos casos pueden realizarse cirugías abiertas.

¿Cuáles son las causas de la hernia discal L5?

La hernia discal suele ser el resultado de un desgaste gradual relacionado con el envejecimiento, denominado degeneración discal. Con la edad, los discos se vuelven menos flexibles y más propensos a desgarrarse o romperse incluso con un pequeño esfuerzo o torsión. La mayoría de las personas no pueden precisar la causa de su hernia discal.

¿Cuál es el tratamiento de la hernia discal L5?

Una hernia discal suele tratarse con antiinflamatorios no esteroideos si el dolor es leve o moderado. Puede aplicarse una inyección epidural de esteroides utilizando una aguja espinal guiada por rayos X para dirigir la medicación al nivel exacto de la hernia discal.

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¿Cuánto tarda en curarse una hernia discal L5?

Autocuidado: En la mayoría de los casos, el dolor provocado por una hernia discal mejora en un par de días y desaparece por completo en 4 ó 6 semanas. La restricción de la actividad, la terapia con hielo/calor y la toma de medicamentos sin receta ayudarán a tu recuperación.

Hernia discal suomeksi

Una hernia discal es una afección que puede producirse en cualquier parte de la columna vertebral, pero con mayor frecuencia en la zona lumbar. A veces se denomina disco abultado, protuberante o roto. Es una de las causas más comunes de dolor lumbar, así como de dolor en las piernas o ciática.

Médula espinal y nervios. Estos cables eléctricos viajan por el canal espinal llevando mensajes entre el cerebro y los músculos. Las raíces nerviosas se ramifican desde la médula espinal a través de unas aberturas en las vértebras llamadas foramen.

Si la presión continúa, el núcleo gelatinoso puede llegar a atravesar todo el anillo externo del disco o hacer que éste se abombe. Esto ejerce presión sobre la médula espinal y las raíces nerviosas cercanas. No sólo se trata de una compresión mecánica de los nervios, sino que el material del disco también libera irritantes químicos que contribuyen a la inflamación de los nervios. Cuando se irrita una raíz nerviosa, puede aparecer dolor, entumecimiento y debilidad en una o ambas piernas, una afección denominada ciática.

La hernia discal suele ser el resultado del desgaste natural de la columna vertebral debido a la edad. Este proceso se denomina degeneración discal. En niños y adultos jóvenes, los discos tienen un alto contenido en agua. A medida que las personas envejecen, el contenido de agua de los discos disminuye y los discos se vuelven menos flexibles. Los discos empiezan a encogerse y los espacios entre las vértebras se estrechan. Este proceso normal de envejecimiento hace que los discos sean más propensos a herniarse.

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Ejercicios para hernias discales

Los discos de la columna vertebral, llamados discos intervertebrales, son estructuras delgadas y oblongas que sirven de amortiguadores entre los huesos de la espalda (vértebras). Cada disco está formado por un núcleo de gel blando rodeado por una cubierta exterior dura y fibrosa. Esta estructura permite que el disco sea lo bastante firme para mantener el espacio entre las vértebras, pero lo bastante blando para comprimirse cuando la columna se flexiona al doblarse, inclinarse y girar hacia los lados.

En algunas personas, sobre todo adultos de mediana edad, la dura capa exterior del disco presenta una zona de debilidad o un pequeño desgarro. Cuando esto ocurre, parte del núcleo blando del disco puede salirse de su posición normal (herniarse), lo que produce una hernia discal.

Si la hernia discal presiona los nervios del canal espinal cercano, puede provocar diversos síntomas relacionados con los nervios, como dolor, entumecimiento y debilidad muscular. En los casos más graves, una hernia discal puede comprimir los nervios que controlan el intestino y la vejiga, provocando incontinencia urinaria y pérdida del control intestinal.

Disco protuberante

Una hernia discal se produce cuando el centro gelatinoso de un disco se rompe a través de una zona débil en la dura pared exterior, de forma similar a cuando se exprime el relleno de un donut de gelatina. Cuando el material del disco toca o comprime un nervio espinal, puede producirse dolor de espalda o piernas, entumecimiento u hormigueo. El tratamiento con reposo, analgésicos, inyecciones en la columna y fisioterapia es el primer paso para la recuperación. La mayoría de las personas mejoran en 6 semanas y vuelven a su actividad normal. Si los síntomas persisten, puede recomendarse la cirugía.

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La columna vertebral está formada por 24 huesos móviles llamados vértebras. La sección lumbar de la columna soporta la mayor parte del peso del cuerpo. Hay 5 vértebras lumbares, numeradas de L1 a L5. Las vértebras están separadas por discos acolchados que actúan como amortiguadores y evitan que las vértebras rocen entre sí. El anillo exterior del disco se denomina anillo. Tiene bandas fibrosas que se unen entre los cuerpos de cada vértebra. Cada disco tiene un centro relleno de gel llamado núcleo. En cada nivel discal, un par de nervios espinales salen de la médula espinal y se ramifican hacia el cuerpo. La médula espinal y los nervios espinales actúan como un “teléfono”, permitiendo que los mensajes, o impulsos, viajen de un lado a otro entre el cerebro y el cuerpo para transmitir sensaciones y controlar el movimiento (véase Anatomía de la columna vertebral).