Hueso temporal

ResumenAntecedentesEl glioblastoma es el tumor cerebral maligno más frecuente. La sarcopenia se asocia con una peor supervivencia del cáncer, pero la cuantificación manual del músculo en las imágenes requiere mucho tiempo. Presentamos un sistema basado en aprendizaje profundo para la cuantificación del músculo temporal, un sustituto de la masa muscular esquelética, y evaluamos su valor pronóstico en el glioblastoma.MétodosSe entrenó una red neuronal para la segmentación del temporal con 366 imágenes de cabeza de resonancia magnética de 132 pacientes de 4 conjuntos de datos de glioblastoma diferentes y se utilizó para cuantificar el área transversal del músculo (CSA). Se determinó la asociación entre el CSA del temporal y la supervivencia en 96 pacientes con glioblastoma de conjuntos de datos internos y externos.ResultadosEl modelo alcanzó una alta precisión de segmentación (coeficiente Dice 0,893). La mediana de edad fue de 55 y 58 años y el 75,6 y el 64,7% eran varones en los conjuntos de datos internos y TCGA-GBM, respectivamente. El CSA fue un predictor independiente y significativo de la supervivencia tanto en los conjuntos de datos internos como en los de TCGA-GBM (HR 0,464; IC del 95%: 0,218-0,988; p = 0,046; HR 0,466; IC del 95%: 0,235-0,925; p = 0,029, respectivamente).ConclusionsTemporalis CSA es un marcador pronóstico en pacientes con glioblastoma, evaluable de forma rápida y precisa con deep learning. Somos los primeros en demostrar que una métrica de sarcopenia derivada del músculo de la cabeza/cuello generada mediante aprendizaje profundo se asocia con los resultados oncológicos y uno de los primeros en demostrar que la cuantificación muscular basada en aprendizaje profundo tiene valor pronóstico en el cáncer.

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Músculo digástrico

Tabla 1 Características de los pacientesTabla completaLos participantes con mayor adecuación energética presentaron mayores grados de cambio porcentual en el grosor del músculo temporal (r = 0,733, p < 0,001) (Fig. 2). Esta correlación significativa se confirmó tanto en varones (r = 0,763, p < 0,001) como en mujeres (r = 0,702, p < 0,001). Entre los que carecían de cualquier actividad masticatoria (n = 16), el cambio porcentual en el grosor del músculo temporal también se correlacionó significativamente con la adecuación energética pasada (r = 0,790, p < 0,001).

Fig. 2Correlación de los cambios porcentuales en el grosor muscular con la adecuación energética (n = 48). El cambio porcentual en el grosor muscular se calculó dividiendo el cambio en el grosor del músculo temporal durante 4 semanas por el grosor basalImagen a tamaño completoLos resultados del análisis ROC revelaron un valor de corte óptimo de – 3,6% para detectar una inadecuación energética moderada, con una sensibilidad y especificidad del 92,9 y 76,5%, respectivamente (Fig. 3). No se pudo realizar un análisis ROC para determinar un valor de corte para detectar una insuficiencia energética grave, ya que sólo había tres participantes con una ingesta energética inadecuada grave.

Músculo estilohioideo

En anatomía, el músculo temporal, también conocido como músculo temporal, es uno de los músculos de la masticación. Es un músculo convergente, ancho y en forma de abanico, que se encuentra a cada lado de la cabeza y que llena la fosa temporal, superior al arco cigomático, por lo que cubre gran parte del hueso temporal[1]Temporal hace referencia a las sienes de la cabeza.

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Cabeza: Cara

En el ser humano, el músculo temporal nace de la fosa temporal y de la parte profunda de la fascia temporal. Pasa medial al arco cigomático. Forma un tendón que se inserta en la apófisis coronoides de la mandíbula, extendiéndose su inserción en la fosa retromolar posterior al molar mandibular más distal[3] En otros mamíferos, el músculo suele extenderse por la parte dorsal del cráneo hasta la línea medial. Allí, puede estar unido a una cresta sagital, como puede verse en los primeros homínidos como el Paranthropus aethiopicus.

Como ocurre con los demás músculos de la masticación, el control del músculo temporal procede de la tercera rama (mandibular) del nervio trigémino. Concretamente, el músculo está irrigado por los nervios temporales profundos. Al menos 6 ramas más pequeñas reclutan fibras musculares al máximo cuando cada una de ellas tiene la máxima palanca[4].

Fosa temporal

La movilización del músculo temporal es una maniobra neuroquirúrgica habitual. Por desgracia, las complicaciones estéticas y funcionales que surgen de la atrofia muscular postoperatoria pueden ser graves. La función adecuada del músculo depende de la inervación, la vascularización, la tensión muscular y la integridad de las fibras musculares. En este estudio, los autores describen la anatomía del músculo temporal e informan de los matices técnicos que pueden utilizarse para prevenir su atrofia postoperatoria.

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Corea

Este estudio se diseñó para determinar la susceptibilidad del músculo temporal a sufrir lesiones durante la disección quirúrgica habitual. Los autores estudiaron la anatomía del músculo y su vascularización e inervación en siete cadáveres. Se realizó una osteotomía cigomática seguida de una movilización hacia abajo del músculo temporal mediante disección subperióstica, que preservó el músculo y permitió estudiar sus componentes arteriales y neurales. El músculo temporal está compuesto por una porción principal y tres haces musculares. El músculo está inervado por los nervios temporales profundos, que se ramifican a partir de la división anterior del nervio mandibular. La irrigación sanguínea se realiza a través de una rica conexión anastomótica entre las arterias temporales profundas (anterior y posterior) en el lado medial y la arteria temporal media (una rama de la arteria temporal superficial [STA]) en el lado lateral.