Lumbalgia o lumbago derecho y su relación con el intestino delgado

¿Cuál es la causa del lumbago?

El lumbago suele asociarse a problemas de la columna vertebral, pero ¿sabía que la inflamación y otros problemas de los órganos internos también pueden causar dolor de espalda? Este tipo de dolor suele afectar a un lado de la espalda, cerca de donde se encuentra el órgano.

La irritación, inflamación o infección de cualquiera de los órganos de la región central, abdominal o pélvica puede producir dolor lumbar. Hablemos de algunos de los principales órganos que pueden causar este dolor, y de dónde puede acudir para una evaluación y tratamiento:

Los riñones ayudan a eliminar los residuos líquidos del cuerpo. Cuando la orina contiene muchas sustancias químicas -más de las que la orina puede diluir- pueden formarse cálculos renales, que pueden causar un dolor agudo en el costado y en la región lumbar.

La pancreatitis es la inflamación del páncreas, órgano que desempeña un papel importante en la digestión y la regulación del azúcar en sangre. El dolor de la pancreatitis puede empezar en la parte superior del abdomen e irradiarse a la zona lumbar. El dolor puede ser intenso e incapacitante, por lo que debe acudir al médico de inmediato.

¿Puede una infección intestinal causar lumbalgia?

La inflamación del intestino grueso (colon), o colitis ulcerosa, también puede causar dolor lumbar. Otros síntomas son calambres abdominales y dolor rectal.

¿Puede el dolor lumbar estar relacionado con los órganos?

Los órganos irritados, infectados o inflamados de las zonas abdominal, pélvica y torácica pueden provocar lumbalgia. Las personas que sufren dolor de espalda a causa de un órgano tienden a sentir el dolor en un lado concreto de la espalda, el más cercano al lugar donde se encuentra el órgano.

¿Qué parte del cuerpo puede verse afectada por el lumbago?

La restricción del movimiento de la columna vertebral puede ser un síntoma, como cuando intenta agacharse o inclinarse hacia atrás. Otro síntoma de lumbago es el dolor en la parte baja de la espalda, que puede extenderse a las nalgas, la ingle o la parte posterior del muslo.

Más Información
No puedo dominar mi pierna derecha: al correr no levanto el pie y tropiezo ¿Qué puedo hacer?

Ejercicios para el lumbago

Existen numerosas fuentes posibles de dolor lumbar derecho en los órganos de la región media de la espalda, abdominal o pélvica. El dolor puede comenzar tras una inflamación o irritación de un órgano interno, o puede ser un signo de infección. Estas afecciones suelen producir otros síntomas con el dolor lumbar derecho que acotan más específicamente el origen.

Problemas renalesLos síntomas de los cálculos renales y de una infección renal pueden ser muy similares. Ambas afecciones pueden causar dolor lumbar en un lado, así como dolor al orinar y náuseas y/o vómitos. La dificultad para orinar suele percibirse cuando un cálculo renal se desplaza por el riñón, a través de los uréteres, hasta la vejiga y las vías urinarias, y el paciente puede notar sangre en la orina. Una infección en el riñón derecho puede causar fiebre, inflamación local y sensibilidad en la parte inferior derecha de la espalda, alrededor del riñón.

Colitis ulcerosaEsta enfermedad inflamatoria intestinal se caracteriza por una inflamación persistente en el intestino grueso, también llamado colon. Los calambres abdominales frecuentes provocados por la colitis ulcerosa pueden causar dolor en la parte inferior derecha de la espalda. Otros síntomas incluyen problemas digestivos crónicos como diarrea, dolor rectal, pérdida de peso y fatiga.

Tratamiento del lumbago

La lumbalgia o lumbago es un trastorno frecuente que afecta a los músculos, nervios y huesos de la espalda,[4] entre el borde inferior de las costillas y el pliegue inferior de las nalgas. El dolor puede variar desde un dolor sordo constante hasta una sensación aguda repentina[4]. La lumbalgia puede clasificarse según su duración en aguda (dolor que dura menos de 6 semanas), subcrónica (de 6 a 12 semanas) o crónica (más de 12 semanas)[3]. La afección puede clasificarse además según la causa subyacente en dolor mecánico, no mecánico o referido[5]. Los síntomas de la lumbalgia suelen mejorar en pocas semanas desde el momento en que comienzan, y entre el 40 y el 90% de las personas se recuperan a las seis semanas[2].

Más Información
Diagnóstico de la pubalgia u osteopatía de pubis: Cómo saber si la padeces

En la mayoría de los episodios de lumbalgia, no se identifica ni se busca una causa subyacente específica, y se cree que el dolor se debe a problemas mecánicos como una distensión muscular o articular[1][4]. Si el dolor no desaparece con tratamiento conservador o si va acompañado de “señales de alarma” como pérdida de peso inexplicable, fiebre o problemas significativos de sensibilidad o movimiento, puede ser necesario realizar más pruebas para buscar un problema subyacente grave. [5] En la mayoría de los casos, las herramientas de diagnóstico por imagen, como la tomografía computarizada de rayos X, no son útiles y conllevan sus propios riesgos[9][10] A pesar de ello, ha aumentado el uso del diagnóstico por imagen en la lumbalgia[11] Algunas lumbalgias están causadas por discos intervertebrales dañados, y la prueba de elevación de la pierna recta es útil para identificar esta causa[5] En las personas con dolor crónico, el sistema de procesamiento del dolor puede funcionar mal, provocando grandes cantidades de dolor en respuesta a acontecimientos no graves[12].

Tratamiento del lumbago agudo

* Triaje diagnóstico (lumbalgia inespecífica, síndrome radicular, patología grave).* Cribado de patología grave mediante banderas rojas.* Exploración física para cribado neurológico (incluida prueba de elevación de la pierna recta).* Considerar factores psicosociales (banderas amarillas) si no hay mejoría.* El diagnóstico por imagen rutinario no está indicado en la lumbalgia inespecífica.

Más Información
Neuroma de Morton

Recomendaciones terapéuticasEn la tabla 2 se comparan las recomendaciones terapéuticas de las distintas guías. En todas las directrices se recomienda asesoramiento e información al paciente. El mensaje común es que hay que tranquilizar a los pacientes diciéndoles que no padecen una enfermedad grave, que deben mantenerse lo más activos posible y aumentar progresivamente sus niveles de actividad. En comparación con la revisión anterior, las directrices actuales mencionan cada vez más la reincorporación temprana al trabajo (a pesar de padecer lumbalgia) en su lista de recomendaciones.Tabla 2 Recomendaciones de las directrices clínicas sobre el tratamiento de la lumbalgiaTabla de tamaño completo

* Reasegurar a los pacientes (pronóstico favorable).* Aconsejar que se mantengan activos.* Prescribir medicación si es necesario (preferiblemente en función del tiempo): la primera línea es el paracetamol; la segunda línea son los antiinflamatorios no esteroideos, considerar relajantes musculares, opioides o medicación antidepresiva y anticonvulsiva (como medicación conjunta para aliviar el dolor).* Desaconsejar el reposo en cama.* No aconsejar un programa de ejercicio supervisado.