Arthralgia deutsch

El dolor articular poliarticular (es decir, dolor en más de cuatro articulaciones) plantea un reto diagnóstico debido al amplio diagnóstico diferencial1 (Tabla 1). En consecuencia, los médicos de familia deben mantener abierto el diagnóstico al evaluar a los pacientes que presentan dolor en múltiples articulaciones. Por ejemplo, una mujer de 50 años con inflamación articular poliarticular simétrica y progresiva y rigidez matutina prolongada parecería tener artritis reumatoide. Sin embargo, esta paciente podría desarrollar una erupción malar y úlceras orales, lo que cambiaría el diagnóstico a lupus eritematoso sistémico. Alternativamente, el paciente podría desarrollar engrosamiento de la piel, lo que sugeriría el diagnóstico de esclerodermia. Así pues, en muchos pacientes con dolor articular poliarticular puede ser necesaria una serie de visitas a lo largo del tiempo para llegar a un diagnóstico específico. En algunos pacientes puede no ser posible establecer un diagnóstico definitivo.

Dado que muchas pruebas de laboratorio reumatológicas carecen de la especificidad deseada, los resultados deben interpretarse en el contexto clínico y con precaución. Las pruebas con baja especificidad, como las de los paneles de artritis, suelen ser positivas en la población general. Por lo tanto, estas pruebas pueden inducir a error.2 Además, el uso de pruebas con baja especificidad puede aumentar las pruebas innecesarias y los costes que conllevan, dar lugar a un tratamiento inadecuado y tener un impacto psicológico negativo en los pacientes.3

¿Es lo mismo artralgia que dolor articular?

Artralgia significa dolor en una articulación. Poliartralgia significa dolor en varias articulaciones (dos o más a efectos de este debate). La artritis es un diagnóstico y no un síntoma; su diagnóstico requiere los signos físicos de inflamación articular o los signos físicos o roentgenográficos de la artrosis.

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¿Cómo diferenciar la artritis de la artralgia?

La artritis implica inflamación, mientras que la artralgia es un dolor articular que no tiene causa inflamatoria. En algunos casos, la artralgia puede desembocar en artritis. Por ejemplo, una persona que tiene dolor articular por una lesión antigua puede experimentar un desgaste más rápido de la articulación.

¿Es grave la artralgia?

En algunos casos, la artralgia puede ser una afección grave que debe evaluarse inmediatamente en un servicio de urgencias. Busque atención médica inmediata (llame al 911) si usted, o alguien que está con usted, tiene alguno de estos síntomas graves, incluyendo: Hueso que sobresale de la piel. Hemorragia extensa.

Mialgia y artralgia

Si le duelen las articulaciones o experimenta sensibilidad, hinchazón o rigidez en una articulación o alrededor de ella, padece artralgia, es decir, dolor articular. La artralgia puede tener muchas causas, como lesiones, enfermedades subyacentes o incluso reacciones alérgicas o intolerancias alimentarias.

Artralgia se compone de dos palabras griegas, arthro (articulación) y algos (dolor). Literalmente significa dolor articular, y puede referirse a cualquier tipo de dolor en las articulaciones. Sin embargo, a efectos aclaratorios, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos ha determinado que el término “artralgia” sólo debe utilizarse para describir el dolor articular no causado por enfermedades inflamatorias como la artritis.

A pesar de esta clasificación, muchos médicos siguen utilizando la palabra “artralgia” para referirse a cualquier tipo de dolor articular. Los médicos pueden utilizar el diagnóstico más general de artralgia, antes de que pueda confirmarse un diagnóstico más específico, o la causa de la artralgia.

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La artralgia puede deberse a una lesión de los ligamentos, tendones o bursas (bolsas de líquido) que rodean las articulaciones. El dolor también puede ser un signo de inflamación, infección o respuesta alérgica. Con menor frecuencia, el dolor puede ser un síntoma de cáncer o enfermedad.

Causas de la artralgia

Cristina Mutchler es una periodista galardonada con más de una década de experiencia en medios de comunicación nacionales, especializada en contenidos de salud y bienestar. Latina multilingüe, el trabajo de Cristina ha aparecido en la CNN y sus plataformas, en noticiarios locales afiliados de todo el país y en la promoción de artículos de revistas médicas y mensajes de salud pública.

Artralgia es un término utilizado para describir el dolor en una o más articulaciones del cuerpo. Las causas de la artralgia son muy variadas, e incluyen diversas formas de artritis y otras dolencias, lesiones, infecciones y reacciones alérgicas a medicamentos o alimentos.

La artralgia puede aparecer en cualquier articulación -el punto de unión entre dos huesos-, como las muñecas, las rodillas, los tobillos o los codos. El dolor puede describirse como agudo, sordo, punzante, punzante, quemante o pulsátil, y su intensidad puede variar de leve a grave.

Dado que la artralgia suele ser un síntoma de una afección más grave del organismo, es posible que sea necesario realizar pruebas médicas adicionales antes de que el médico pueda determinar la causa subyacente del dolor articular.

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Artralgia nhs

Artralgia (del griego arthro-, articulación + -algos, dolor) significa literalmente dolor articular.[1][2] Concretamente, la artralgia es un síntoma de lesión, infección, enfermedad (en particular artritis) o reacción alérgica a medicamentos.[3]

Las causas de la artralgia son variadas y van, desde el punto de vista articular, desde los procesos degenerativos y destructivos, como la artrosis y las lesiones deportivas, hasta la inflamación de los tejidos que rodean las articulaciones, como la bursitis[5], que pueden desencadenarse por otros motivos, como infecciones o vacunas[6].

El diagnóstico implica entrevistar al paciente y realizar exámenes físicos. Cuando se intenta establecer la causa de la artralgia, se hace hincapié en la entrevista[2], en la que se plantean al paciente preguntas destinadas a reducir el número de posibles causas. Dada la variada naturaleza de estas posibles causas, algunas preguntas pueden parecer irrelevantes. Por ejemplo, se puede preguntar al paciente sobre sequedad de boca, sensibilidad a la luz, erupciones cutáneas o antecedentes de convulsiones[2][14] Responder sí o no a cualquiera de estas preguntas limita el número de posibles causas y orienta al médico hacia los exámenes y pruebas de laboratorio adecuados.