Recomendaciones para evitar las contracturas cervicales

Gestión de las contracturas

Las contracturas son la pérdida crónica de movilidad articular causada por cambios estructurales en tejidos no óseos, como músculos, ligamentos y tendones. Se desarrollan cuando estos tejidos normalmente elásticos son sustituidos por tejidos inelásticos. Esto provoca el acortamiento y endurecimiento de estos tejidos, causando en última instancia rigidez, deformidades articulares y una pérdida total de movimiento alrededor de la articulación.

En la actualidad, la mayor parte de la información epidemiológica se centra en una única contractura articular; por lo tanto, la epidemiología de las contracturas articulares en su conjunto es limitada. Además, la variación en las definiciones entre los estudios utilizados como criterios diagnósticos da lugar a una amplia gama de cifras. No obstante, está claro que existe una elevada prevalencia de contracturas articulares importantes.4

En general, se ha informado de que la prevalencia oscila entre el 15% y el 70% en adultos mayores.5 Los pacientes con lesión cerebral adquirida desarrollaron contracturas entre el 16% y el 81%.6 . El 60% de los pacientes con ictus, el 36% de los pacientes con parálisis cerebral y entre el 11% y el 48% de los pacientes con lesión medular desarrollan algún tipo de contractura articular.7

¿Cuáles son las mejores intervenciones para prevenir las contracturas?

Entre ellas figuran: (1) periodos diarios prescritos de bipedestación y/o marcha; (2) estiramientos pasivos de músculos y articulaciones; (3) colocación de las extremidades para favorecer la extensión y oponerse a la flexión; y (4) entablillado, que es una medida útil para prevenir o retrasar las contracturas.

¿Cómo se previenen las contracturas en las lesiones medulares?

Las férulas pueden utilizarse para prevenir y reducir las contracturas. Las órtesis pueden utilizarse para reducir las contracturas mediante un estiramiento prolongado de baja carga. Las férulas pueden ayudar tanto a prevenir como a gestionar los cambios asociados a la longitud en los músculos y el tejido conjuntivo.

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¿Qué se recomienda para prevenir las contracturas articulares después de la cirugía?

El movimiento regular, la amplitud de movimiento y los ejercicios de estiramiento pueden ayudar a prevenir las contracturas. Pueden ayudar a mantener flexibles las articulaciones, reducir el dolor y mejorar el equilibrio y la fuerza.

Tipos de contracturas

Una mujer de 36 años se quemó con agua hervida sobre las camisas. La quemadura alcanzó la superficie anterior y lateral del cuello. A partir del día 2, se empezó a aplicar bFGF sobre las zonas dérmicas profundas de la quemadura y se eliminó la escara en la medida de lo posible. En el día 21, se demarcó la necrosis de la zona central y se procedió al desbridamiento y al injerto de piel de grosor parcial de 15/1000 pulgadas de su muslo lateral (Fig. 1). A los 10 meses del postoperatorio, aunque el fenómeno de “imagen de marco” se mantuvo ligeramente, la función, la rotación, la máxima extensión y flexión del cuello, y la estética en menos contractura de la cicatriz y la coincidencia de color con el cuello eran aceptables (Fig. 1).Fig. 1Caso clínico del uso de bFGF. Una mujer de 36 años se quemó accidentalmente el cuello mientras llevaba la ropa puesta. El bFGF comenzó desde el día 2 hasta el día 21 (a, b, c). Se retiró la escara y se aplicó en el cuello un injerto de piel de grosor dividido de 15/1000 pulgadas (d). La morbilidad de la zona donante es mínima (e) y se conserva el movimiento del cuello (f), aunque se observan algunas cicatrices leves “en cuadro” (g)Imagen a tamaño completo

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Fisioterapia para el tratamiento de contracturas

Una contractura es una limitación del movimiento de una articulación. Es posible que sienta dolor cuando intente mover o extender completamente la articulación. Una contractura suele estar causada por cambios en la piel, los músculos, los tendones, el cartílago o los ligamentos que rodean la articulación.

Su médico le preguntará por sus síntomas y por cualquier enfermedad que padezca. Le examinará la extremidad afectada y comprobará el movimiento y la amplitud de movimiento de la articulación. La amplitud de movimiento se refiere a cuánto puede mover la articulación en distintas direcciones. Es posible que le hagan radiografías para averiguar la causa de la contractura.

Usted tiene derecho a ayudar a planificar sus cuidados. Infórmese sobre su estado de salud y su posible tratamiento. Discuta las opciones de tratamiento con sus profesionales sanitarios para decidir qué cuidados desea recibir. Siempre tiene derecho a rechazar el tratamiento. La información anterior es sólo una ayuda educativa. No pretende ser un consejo médico para afecciones o tratamientos concretos. Hable con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y eficaz para usted.

Tratamiento de las contracturas en las personas mayores

ResumenLas contracturas, o movilidad reducida de las articulaciones, son una secuela frecuente e incapacitante de las lesiones medulares. La intervención primaria para el tratamiento y la prevención de la contractura es el estiramiento regular de los tejidos blandos. Aunque la justificación de esta intervención parece sólida, la efectividad de los estiramientos no se ha verificado con ensayos clínicos bien diseñados. Un ensayo aleatorizado reciente sugiere que no hay ningún efecto clínicamente valioso de un protocolo de estiramiento típico aplicado a pacientes con lesión medular. A pesar de los resultados negativos de este primer ensayo, sostenemos que los terapeutas deben seguir administrando estiramientos para el tratamiento y la prevención de las contracturas hasta que surjan los resultados de otros estudios. Para maximizar la probabilidad de lograr un efecto clínicamente valioso, sugerimos que los terapeutas estiren los tejidos blandos durante periodos prolongados (al menos 20 minutos, y quizás hasta 12 horas al día). Se ofrecen sugerencias prácticas sobre cómo proporcionar fácilmente a los pacientes con lesión medular un estiramiento sostenido de articulaciones y grupos musculares clave. Es más probable que el estiramiento sea eficaz si se inicia antes de la aparición de la contractura. Los tejidos blandos con mayor riesgo deben ser el objetivo, especialmente si es probable que la contractura imponga limitaciones importantes desde el punto de vista funcional.

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