Hueso lagrimal

La reducción del hueso frontal se realiza como procedimiento de afirmación de género para quienes buscan un aspecto más femenino. Esto puede ayudar a reducir los síntomas de disforia de género, así como mejorar la calidad de vida general de las personas trans.

Puede esperar una mejora inmediata del contorno de la frente tras la intervención; sin embargo, es habitual que la inflamación aparezca pronto y tarde un tiempo en desaparecer. La mayor parte de la hinchazón mejorará en 3-4 semanas, sin embargo, no espere resultados definitivos hasta aproximadamente 1 año después de la intervención.

Hueso frontal Superficie temporal

El hueso frontal es uno de los huesos más gruesos del cráneo. Al nacer, suele estar emparejado -derecho e izquierdo-, pero antes de la primera edad de la vida, la sutura que los separa (sutura frontalis s. metopica) suele osificarse1. La aparición de la sutura metópica persistente en la edad adulta varía en distintos países de casi el 0% al 15%, y no debe confundirse con la fractura del hueso frontal2.

Obsérvese el patrón variable de las suturas a lo largo del perímetro de ese hueso, desde el dentado (entre el hueso frontal y el parietal) hasta el escamoso (entre el frontal y el ala menor del esfenoides).

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Espacio mediastino

Hueso orbital

La anatomía de los senos frontales varía individualmente, desde diferencias de volumen y forma hasta un raro caso en que los senos están ausentes. Sin embargo, hay pocos datos relacionados con la influencia de estas variaciones en el patrón de fractura generado por impacto. Por lo tanto, el objetivo de este estudio era analizar la influencia del volumen del seno frontal en la distribución de la tensión y el patrón de fractura en la región frontal. El estudio incluyó cuatro modelos de elementos finitos representativos del cráneo. El modelo de referencia se construyó a partir de tomografías computarizadas de una cabeza humana con senos frontales de desarrollo normal. Modificando el modelo de referencia, se generaron tres modelos adicionales: un modelo sin senos, con senos hipoplásicos y con senos hiperplásicos. Se aplicó una fuerza de 7,7 kN perpendicularmente a la frente de cada modelo, para simular un impacto frontal. Los resultados demostraron que la distribución de la tensión de impacto en la región frontal depende del volumen del seno frontal. La pared anterior del seno mostró la mayor fragilidad en los casos de senos hiperplásicos, mientras que la pared posterior/placa interna mostró más fragilidad en los casos de senos hipoplásicos y no desarrollados. Unos senos frontales bien desarrollados podrían, mediante la absorción de la energía del impacto por la pared anterior, proteger la pared posterior y el contenido intracraneal.

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Huesos craneales

El hueso frontal es un hueso grande, no apareado, que comienza su desarrollo como dos mitades que se fusionan, a lo largo de la sutura metópica. El hueso frontal se articula con los huesos parietales derecho e izquierdo, los huesos cigomáticos, el hueso esfenoides, los huesos etmoidales, los huesos lagrimales, los huesos maxilares y los huesos nasales. El hueso frontal se compone de tres partes: la escamosa, la orbitaria y la nasal. La parte escamosa es la más grande y lisa. A ambos lados de la línea media hay dos elevaciones redondeadas, llamadas eminencias frontales. Debajo de éstas hay dos arcos superciliares unidos en el centro por la glabela. Lateralmente, los márgenes supraorbitarios forman el reborde orbitario y contienen la escotadura supraorbitaria que transmite los vasos y nervios supraorbitarios.

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Inferior a la glabela se encuentran la escotadura y la espina nasal, que se articulan con los huesos nasales y la placa perpendicular del etmoides. La superficie craneal de la porción escamosa del hueso frontal contiene el surco sagital, en el que reside el seno venoso sagital. Los bordes del surco se extienden inferiormente para formar la cresta frontal, a la que se une el falx cerebri. La porción orbitaria del hueso frontal está formada por dos placas orbitarias unidas por la escotadura etmoidal, que está rellena por la placa cribiforme del etmoides. La superficie inferior de cada placa orbitaria contiene una pequeña depresión bajo la apófisis cigomática denominada fosa lagrimal. La porción orbitaria del hueso frontal contiene los senos frontales y los conductos frontonasales.