Parálisis de Erb

El plexo braquial es una red de nervios situada cerca del cuello que da origen a todos los nervios del brazo. Estos nervios proporcionan movimiento y sensibilidad al hombro, el brazo, la mano y los dedos. Parálisis significa debilidad, y la parálisis del plexo braquial de nacimiento causa debilidad y pérdida de movimiento del brazo.

La mayoría de los niños con parálisis del plexo braquial de nacimiento recuperan tanto el movimiento como la sensibilidad del brazo afectado, a menudo con ejercicios diarios de fisioterapia. Los padres desempeñan un papel activo para ayudar a su hijo a recuperar la máxima funcionalidad del brazo afectado.

El plexo braquial se forma cuando los nervios del brazo, la mano y los dedos pasan de la médula espinal, entre los huesos del cuello (vértebras) y llegan al brazo. A lo largo del lateral del cuello, cerca del hombro, estos nervios se unen. A partir de ahí, se ramifican para formar un “sistema de autopistas” o “plexo” de nervios.

A continuación, este sistema de nervios se desplaza por detrás de la clavícula y se extiende por el brazo. Los nervios que van al hombro se encuentran más arriba en el cuello que los que van a la mano y los dedos. Los nervios que proporcionan sensibilidad a la mano y los dedos se encuentran en la parte inferior del cuello y en la parte profunda de la axila.

¿Cómo hacer ejercicio con parálisis obstétrica del plexo braquial?

Sujeta suavemente el antebrazo de tu bebé y sujeta firmemente su omóplato hacia abajo con la palma de la otra mano. Levántale lentamente el brazo por encima de la cabeza todo lo que puedas. Mantén el brazo cerca de su oreja. Éste es probablemente el ejercicio más importante.

Más Información
¿Qué Impacto tienen los fármacos en el tratamiento fisioterapéutico?

¿Cómo ayuda la fisioterapia con el plexo braquial?

El tratamiento de una lesión del plexo braquial incluirá: Mantener la movilidad de las zonas afectadas mediante una amplitud de movimiento pasiva y activa. Recuperación y fomento de la fuerza mediante ejercicios activos. Asimismo, fomentar la fuerza para mantener la función en las actividades de la vida diaria.

¿Cuál es el mejor tratamiento para una lesión del plexo braquial?

El médico puede recomendar fisioterapia para mantener las articulaciones y los músculos en buen estado, conservar la amplitud de movimiento y prevenir la rigidez articular. Por lo general, la cirugía para reparar los nervios del plexo braquial debe realizarse en los seis meses siguientes a la lesión. Las cirugías que se realizan más tarde tienen tasas de éxito más bajas.

Brachial plexus injury deutsch

La parálisis obstétrica del plexo braquial (OBPP) es una situación clínica inducida por la lesión del plexo braquial y de las ramas que se originan en su localización. Aunque el diagnóstico de la OBPP puede hacerse con un examen detallado realizado justo después del nacimiento del bebé, puede limitar las actividades de la vida diaria del niño durante toda su vida cuando la situación se advierte en una fase tardía. El tratamiento de la OBPP puede agruparse en tratamiento conservador, cirugía paliativa durante el tratamiento conservador, terapia quirúrgica y tratamiento en el periodo tardío. Además de todos ellos, se inician los procesos de fisioterapia y rehabilitación del paciente desde el momento en que se diagnostica. El objetivo del estudio es revelar la importancia del programa precoz de fisioterapia y rehabilitación y la trascendencia del programa de ejercicio regular no descuidado tras una serie de operaciones, en el tratamiento de la OBPP. En esta presentación de caso, presentaremos un programa de tratamiento, fisioterapia y período de rehabilitación de 9 años de una paciente con OBPP diagnosticada en el momento del nacimiento, y su estado antes y después de este proceso.

Más Información
Tratamiento de la Articulación Temporo Manibular (ATM)

Fisiopedia del plexo braquial

Los nervios conectan el cerebro con el cuerpo o los músculos y envían información importante de un lado a otro. Si los nervios se han lesionado, por ejemplo durante el parto, esto afecta posteriormente a los músculos del niño. Los mensajes enviados por el cerebro ya no llegan completos a los músculos.

Básicamente, el brazo está irrigado por el plexo nervioso “plexo braquial”. Los nervios van desde la columna cervical hasta la parte superior e inferior del brazo, pasando por el hombro, y son los responsables de que el brazo se mueva y sienta. Tras una parálisis obstétrica del plexo braquial (también parálisis de Erb o de Klumpke, lesión del plexo braquial), estos nervios se lesionan, lo que a su vez afecta a la musculatura y al sentido del tacto.

Pero, ¿cuál es la causa de una parálisis obstétrica del plexo braquial? Básicamente, la lesión del plexo está causada por accidentes graves en los que los nervios de la articulación del hombro sufren una sobrecarga masiva y pueden desgarrarse parcialmente. Si estas lesiones se producen durante el parto, se denomina parálisis obstétrica del plexo braquial, que provoca la parálisis de los nervios del brazo. La parálisis obstétrica del plexo braquial se produce aproximadamente en uno de cada mil nacimientos. Los factores de riesgo son:

Fisiopedia de la parálisis cerebral

Antecedentes: La parálisis obstétrica del plexo braquial es poco frecuente, pero las deficiencias de las extremidades son múltiples y a menudo duraderas. La fisioterapia, la reconstrucción microquirúrgica del nervio, las correcciones articulares secundarias y las transposiciones musculares se emplean con éxito. Debe revisarse periódicamente el papel de las opciones de tratamiento conservador y quirúrgico.

Más Información
La broncoaspiración: prevención y tratamiento en fisioterapia respiratoria

Resultados: Los niños con parálisis del plexo superior y total que presentan avulsiones y/o -rupturas de la raíz nerviosa se tratan hoy en día mediante reconstrucción primaria precoz del nervio en los primeros meses de vida, seguida de correcciones secundarias, con buenos resultados funcionales. Las complicaciones tardías, con debilidad muscular, alteración de los patrones de movimiento y displasia articular, suelen infravalorarse.

Conclusiones: El potencial de análisis científico es limitado, debido a la rareza y variabilidad interindividual de las lesiones y a los efectos variables sobre la función y el crecimiento. Las expectativas y el cumplimiento son diferentes en cada paciente. Las técnicas quirúrgicas aún no están estandarizadas. El conocimiento de las consecuencias para el crecimiento y la congruencia articular es insuficiente. Hoy en día, se puede conseguir una mejora funcional mediante cirugía en la mayoría de las manifestaciones clínicas de la parálisis obstétrica del plexo braquial, en el marco de un concepto de tratamiento interdisciplinario.