Masaje para las ojeras

¿Siente pesadez en las piernas? Te mostramos cómo automasajearte las piernas para obtener un alivio instantáneo.Hay muchas medidas que puedes tomar para mejorar el flujo sanguíneo en las piernas. Entre ellas, llevar calcetines de compresión, ducharse con agua fría, hidratarse bien y evitar permanecer mucho tiempo sentado o de pie. Otro hábito recomendado para reactivar la circulación, del que hablaremos en este artículo, es el automasaje.

La eficacia del automasaje se explica por la eliminación de toxinas y el enriquecimiento del intercambio de nutrientes. Además, se estimula la creación de hemoglobina y se elimina la acumulación de líquidos.

El primer punto a tener en cuenta es que esta práctica no debe causar dolor. Debe ejercerse una presión mínima para favorecer la circulación. Pero no debe hacerse de forma incisiva. Dicho esto, lo único que necesitarás para automasajearte es un lugar donde puedas sentarte con las piernas flexionadas y un poco de crema o aceite circulatorio.

Se aconseja masajear cada pierna entre cinco y diez minutos. Así que busca un momento tranquilo y dedica ese tiempo a cuidar tu cuerpo. Para conseguir un buen resultado, mantén un ritmo constante durante los primeros minutos y aumenta muy ligeramente la presión que ejerces sobre la pierna. Es fundamental que todos los movimientos acompañen y empujen la sangre en dirección ascendente. Frote toda la zona de la pantorrilla empezando por el tobillo y, si es necesario, frote también la zona del muslo.

¿Cómo se masajea la cara para la circulación sanguínea?

Desliza los nudillos por la frente y por la cara.

Continúa deslizando los nudillos por la cara y las mejillas, hasta llegar al cuello. Puedes hacer un movimiento similar para masajearte las mejillas. También puedes juntar las manos y utilizar los nudillos de los pulgares para masajear una mejilla cada vez.

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¿Golpearse la cara aumenta el flujo sanguíneo?

El tapping es una técnica de relajación facial que aumenta la circulación sanguínea y mejora el flujo linfático para prevenir las arrugas. Proporciona a la piel un resplandor sonrosado y natural. Puedes practicar esta sencilla técnica en casa.

¿Está bien masajearse la cara todos los días?

¿Es bueno para la piel un masaje facial diario? Los expertos en el cuidado de la piel aconsejan un masaje facial en casa 2-3 veces por semana. Sin embargo, un masaje suave diario de 5 a 10 minutos no daña la piel. Con el tiempo, favorece la circulación sanguínea y atenúa las líneas de expresión.

Masaje lifting

¿Tiene dos minutos? Tómese un pequeño descanso para aliviar sus ojos con un masaje ocular. Si trabajas con el ordenador durante mucho tiempo o realizas otras tareas que requieren mucho detalle, es probable que los ojos se te cansen antes de que acabe el día. Es probable que pierda la concentración, ya que la atención se desplaza a los ojos en lugar de a la tarea que está realizando.

El cansancio ocular puede deberse a la sequedad ocular, ya que los ojos se fijan en una tarea específica y se pasa de parpadear una media de 15 a 20 veces por minuto a 3 ó 4 veces por minuto. Esto puede forzar el ojo, provocando enrojecimiento y fatiga.

Alivia los ojos cansados o secos haciéndote un automasaje para ayudar a aumentar la circulación sanguínea en la zona ocular y liberar la tensión muscular. El ejercicio ocular que se indica a continuación puede utilizarse a diario para fomentar hábitos saludables y obtener los beneficios de un cuidado ocular relajante.

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Con los ojos cerrados, masajee con el dedo corazón los huesos de la cuenca ocular hasta el puente de la nariz. Repítalo de 8 a 10 veces. Esto podría ayudar a aumentar la circulación sanguínea en la cara, aportando más oxígeno y nutrientes a los glóbulos rojos que rodean los ojos.

Pasos del masaje facial

Ya se ha hablado mucho de limpieza, hidratación, exfoliación y tratamiento. Pero lo que no ha recibido suficiente bombo es un masaje facial. ¿Has notado siempre un brillo saludable en tu piel después de un masaje facial? Pues bien, los expertos en el cuidado de la piel apuestan por esta sencilla rutina para obtener beneficios a largo plazo. Hablemos de ello en detalle.

El masaje facial es una técnica que consiste en utilizar las manos o una herramienta para masajear suavemente la piel del rostro [1]. Ayuda a aumentar la circulación sanguínea [2], relaja los músculos faciales, disminuye la hinchazón y proporciona un brillo saludable. Los expertos en el cuidado de la piel recomiendan masajear el rostro dos o tres veces por semana para conseguir una piel radiante.

Además de hacernos sentir bien, el masaje facial ejercita los músculos faciales y hace que la sangre circule para crear un tono uniforme. Despeja los poros y permite que los productos de cuidado de la piel penetren mejor. El masaje facial también ayuda a drenar el líquido estancado que causa la hinchazón de la cara.

La linfa es un fluido del cuerpo que transporta las toxinas y elimina los residuos. Se compone de agua, proteínas y sales. La linfa acumulada puede drenarse mediante un masaje [3]. Es una técnica estupenda si buscas rejuvenecer tu piel mediante una limpieza profunda.

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Masaje facial coreano

Si alguna vez ha admirado su piel después de un tratamiento y ha pensado: “¡Pero qué brillo!”, estamos a punto de contarle un pequeño secreto. Una de las claves de un cutis resplandeciente y sin edad es un masaje facial bien ejecutado. Masajear el rostro no sólo alivia la tensión, sino que también estimula la circulación, levanta la piel al instante e incluso ayuda a que los productos se absorban mejor. Sigue leyendo para conocer los beneficios del masaje facial y cómo darte uno en casa.

Con raíces en China, México, Hungría y Suecia, el masaje facial ha evolucionado mucho a lo largo de los años. El formador internacional de Eminence Organics, Brian Goodwin, afirma: “El masaje terapéutico comenzó hace aproximadamente 4.500 años y se ha ampliado con el descubrimiento del masaje lifting facial, el drenaje linfático, la reflexología, el estilo sueco y otras técnicas”. El masaje facial toma los principios del masaje corporal y los aplica a los músculos de la cara. Así no sólo se reduce la tensión facial (que contribuye a la aparición de líneas finas y arrugas), sino que también aumenta la circulación sanguínea y linfática para rejuvenecer la piel.