Qué es el sistema nervioso craneosacral
La terapia craneosacral (TCC) u osteopatía craneal es una forma de terapia alternativa que utiliza el tacto suave para palpar las articulaciones sinartrodiales del cráneo. La terapia craneosacral es una pseudociencia y su práctica se ha calificado de charlatanería[1][2]. Se basa en conceptos erróneos fundamentales sobre la fisiología del cráneo humano y se promociona como una panacea para diversos problemas de salud[3][4][5].
La investigación médica no ha encontrado pruebas fehacientes de que la TSC o la osteopatía craneal aporten algún beneficio para la salud, y pueden ser perjudiciales, sobre todo si se utilizan en niños o bebés[4][7][8] Los supuestos básicos de la TSC no son ciertos, y los profesionales elaboran diagnósticos contradictorios y mutuamente excluyentes de los mismos pacientes[9].
Los practicantes de la TSC afirman que es eficaz en el tratamiento de una amplia gama de afecciones, y a veces afirman que es una cura para el cáncer o para todo[3][5][8]. Los practicantes abogan especialmente por el uso de la TSC en niños[5]. La Sociedad Americana contra el Cáncer advierte que la TSC nunca debe utilizarse en niños menores de dos años[4]. Los pediatras han expresado su preocupación por el daño que la TSC puede causar a niños y bebés[8].
¿Qué es el sistema nervioso craneosacral?
El sistema craneosacral está formado por las membranas y el líquido que rodean y protegen el cerebro y la médula espinal, así como los huesos anexos. Estas membranas se extienden desde los huesos del cráneo, la cara y la boca (que conforman el cráneo) y descienden por la columna vertebral hasta la zona del sacro o coxis.
¿Qué hace el craneosacro?
La terapia craneosacral (TCC) es una técnica manual suave que utiliza un toque ligero para examinar las membranas y el movimiento de los fluidos dentro y alrededor del sistema nervioso central. El alivio de la tensión en el sistema nervioso central favorece la sensación de bienestar al eliminar el dolor y potenciar la salud y la inmunidad.
¿En qué consiste el sistema craneosacral?
El sistema craneosacral está formado por membranas y líquido cefalorraquídeo que rodean y protegen el cerebro y la médula espinal. Con la TSC, un fisioterapeuta utiliza una suave presión para liberar el dolor y las tensiones en lo más profundo del cuerpo y regular el flujo del líquido cefalorraquídeo.
Cómo hacer terapia craneosacral en uno mismo
El sistema craneosacral está formado por las membranas y el líquido que rodean y protegen el cerebro y la médula espinal, así como los huesos anexos. Estas membranas se extienden desde los huesos del cráneo, la cara y la boca (que forman el cráneo) y descienden por la columna vertebral hasta la zona del sacro o coxis. Este sistema craneosacral desempeña un papel vital en el mantenimiento del entorno en el que funciona el sistema nervioso central (SNC). El SNC controla y responde a todo lo que ocurre en el cuerpo. Dado que el cerebro y la médula espinal están contenidos dentro del sistema craneosacral, es fácil ver cómo éste ejerce una poderosa influencia sobre una amplia variedad de funciones corporales.
La terapia craneosacral libera los tejidos dentro y alrededor del sistema craneosacral para mejorar el flujo del líquido cefalorraquídeo (LCR). El LCR nutre, protege y limpia el sistema nervioso central y mejora la conductividad nerviosa. La mejora del flujo del LCR proporciona al cuerpo recursos que le permiten rendir mejor y, cuando es necesario, curarse a sí mismo y restablecer las funciones a un estado más equilibrado.
Sistema toracolumbar
El sistema craneosacro está formado por las membranas y el líquido que rodean y protegen el cerebro y la médula espinal, así como los huesos anexos. Estas membranas se extienden desde los huesos del cráneo, la cara y la boca (que forman el cráneo) y descienden por la columna vertebral hasta la zona del sacro o coxis. Este sistema craneosacral desempeña un papel vital en el mantenimiento del entorno en el que funciona el sistema nervioso central (SNC). El SNC controla y responde a todo lo que ocurre en el cuerpo. Dado que el cerebro y la médula espinal están contenidos dentro del sistema craneosacral, es fácil ver cómo éste ejerce una poderosa influencia sobre una amplia variedad de funciones corporales.
La terapia craneosacral libera los tejidos dentro y alrededor del sistema craneosacral para mejorar el flujo del líquido cefalorraquídeo (LCR). El LCR nutre, protege y limpia el sistema nervioso central y mejora la conductividad nerviosa. La mejora del flujo del LCR proporciona al cuerpo recursos que le permiten rendir mejor y, cuando es necesario, curarse a sí mismo y restablecer las funciones a un estado más equilibrado.
Ritmo craneosacral
La terapia craneosacral es una modalidad de curación suave, no invasiva y manual que se centra en el pulso rítmico ondulatorio que recorre todo el cuerpo. Esta terapia procede de la osteopatía, que es un enfoque que hace hincapié en el papel del sistema musculoesquelético en la salud y la enfermedad.
En una sesión típica de una o dos horas, el cliente permanece tumbado en silencio, completamente vestido, mientras el terapeuta realiza ligeros contactos en determinados puntos de la cabeza, el torso, las rodillas y los pies. Este ligero contacto consiste en una suave presión con los dedos, sin manipulación ósea ni empujes enérgicos como los que se utilizan en quiropráctica, osteopatía o inmovilización ósea.
El profesional toma nota de lo que percibe en determinados puntos del cuerpo y del sistema craneosacral (las membranas y el líquido cefalorraquídeo que rodean y protegen el cerebro y la médula espinal), así como de la actitud y las intenciones del cliente. El objetivo de la terapia craneosacral es ayudar a eliminar las restricciones de este sistema para mejorar el funcionamiento del sistema nervioso central.

















