Tendinitis corriendo

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Alvarez, R.; Marini, A.; Schmitt, C.; Saltzman, C. L., Stage I and II Posterior Tibial Tendon Dysfunction Treated by a Structured Nonoperative Management Protocol: Un Programa de Ortesis y Ejercicio. Foot & Ankle International 2006, 27 (1), 2-8.

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Dolor en el peroneo largo

Para entender las lesiones del tendón peroneo, es importante comprender primero qué hacen los tendones peroneos. Un tendón es una banda de tejido que conecta un músculo a un hueso. Los dos tendones peroneos del pie discurren uno junto al otro por detrás del hueso externo del tobillo. Un tendón peroneo se une a la parte externa del mediopié, mientras que el otro tendón discurre por debajo del pie y se une cerca de la parte interna del arco. La función principal de los tendones peroneos es estabilizar el pie y el tobillo y protegerlos de los esguinces.

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La ataxia

Las lesiones del tendón peroneo pueden ser agudas (se producen de repente) o crónicas (se desarrollan a lo largo de un periodo de tiempo). Suelen producirse en personas que practican deportes que implican movimientos repetitivos del tobillo. Además, las personas con arcos más altos corren el riesgo de sufrir lesiones del tendón peroneo. Los tipos básicos de lesiones del tendón peroneo son la tendinitis, los desgarros y la subluxación.

La tendinitis es una inflamación de uno o ambos tendones. La inflamación está causada por actividades que implican un uso repetitivo del tendón, un uso excesivo del tendón o un traumatismo (como un esguince de tobillo). Los síntomas de la tendinitis incluyen:

Subluxación peronea

El mejor apoyo para los peroneos es cambiar a zapatillas de deporte cómodas o botas de montaña con un ligero tacón. Intente evitar el uso de calzado duro, plano o que no ofrezca apoyo. Es importante tener en cuenta que el calzado con suelas flexibles suele ofrecer menos apoyo al pie y puede aumentar la tensión en los tejidos blandos del pie y el tobillo. Si su calzado lleva cordones, asegúrese de que están bien atados.

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Los siguientes ejercicios le ayudarán a mejorar su dolor a lo largo de un periodo de tiempo. Empiece haciendo los ejercicios de la fase inicial y, a medida que vaya mejorando, podrá pasar a los ejercicios de la fase intermedia y posterior. Recuerda seguir los consejos de la sección anterior sobre la escala de actividades para el dolor.

Existen otros analgésicos. Si crees que los analgésicos que tomas no te alivian el dolor o experimentas efectos secundarios, consulta a tu médico de cabecera o farmacéutico.

Si tienes problemas con las actividades laborales, puede ser útil solicitar una evaluación del puesto de trabajo o hablar con tu jefe o con el Departamento de Salud Laboral. Esto puede ayudarle a modificar o proporcionarle equipos o a modificar su jornada laboral o sus tareas.

Tendinitis tibial posterior

La tendinitis peronea es la inflamación de los tendones peroneos (peroneo corto, peroneo largo). Estos tendones recorren la parte externa del pie y el tobillo y están sometidos a las fuerzas repetitivas que se generan al caminar y estar de pie. Las lesiones del tendón peroneo rara vez son aisladas y es más probable que estén asociadas a esguinces laterales de tobillo. Las personas con inestabilidad de tobillo y artritis pueden ser más propensas a padecer tendinitis peronea. Estos tendones también son susceptibles de subluxación y rotura tendinosa en casos extremos.

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TratamientoSi una persona sospecha que tiene tendinitis peronea, el tratamiento inicial debe consistir en evitar las posturas y actividades que producen el dolor. Suele recomendarse un tratamiento conservador que incluiría reposo e inmovilización, posible entablillado, hielo, fisioterapia y medicamentos no esteroideos para reducir la inflamación.

Si los síntomas persisten, puede ser necesario un tratamiento médico. Éste puede incluir medicación esteroidea o inyecciones, junto con la terapia. En casos graves, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para corregir las causas mecánicas de la irritación del tendón.