Hernia discal central

El segmento de movimiento vertebral L5-S1, también denominado articulación lumbosacra, es la región de transición entre la columna lumbar y la columna sacra en la parte inferior de la espalda. En esta región, la curvatura de la columna cambia de lordosis lumbar (curva hacia delante) a cifosis sacra (curva hacia atrás). L5-S1 ayuda a transferir cargas de la columna vertebral a la pelvis y las piernas.

El dolor vertebral y discal de L5-S1 puede aparecer repentinamente tras una lesión o desarrollarse gradualmente a lo largo de un periodo de tiempo. Normalmente, se puede sentir un dolor sordo o agudo en la zona lumbar. El dolor discogénico suele empeorar al permanecer mucho tiempo sentado, de pie en un mismo sitio y al realizar actividades repetitivas de levantamiento y flexión.

También es posible que un dolor punzante se aísle en cualquiera de estas zonas (dermatómicas). Aunque estos síntomas suelen afectar a una pierna a la vez, a veces pueden verse afectadas ambas piernas a la vez.

El síndrome de cauda equina puede producirse en L5-S1 debido a una lesión de los nervios de la cauda equina que descienden de la médula espinal. Este síndrome es una urgencia médica y suele causar dolor intenso, debilidad, entumecimiento y/u hormigueo en la ingle, la región genital y/o ambas piernas. También puede haber pérdida de control de esfínteres. Esta afección debe tratarse con urgencia para preservar la función de las piernas y restablecer la función intestinal y/o vesical.

¿Cómo se trata un desgarro anular L4 L5?

El desgarro anular puede curarse por sí solo con tratamientos conservadores. Siempre debe probarse primero un tratamiento conservador no quirúrgico. Puede incluir fisioterapia, inyecciones epidurales de esteroides, terapia con frío/calor y medicación para el dolor y la inflamación.

¿Cuál es el mejor tratamiento para el desgarro anular?

En muchos pacientes, los desgarros anulares se tratan con éxito mediante diversos métodos conservadores, como compresas calientes o frías, fisioterapia y analgésicos. Otros tratamientos pueden incluir inyecciones epidurales, masajes, hidroterapia y estimulación nerviosa eléctrica.

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¿Cuál es el tratamiento de la protuberancia discal L4 L5?

“Muchas personas que tienen dolor por una hernia discal conseguirán aliviar el dolor con unos días de reposo y algunos antiinflamatorios. La tracción, la fisioterapia y las inyecciones epidurales de esteroides también pueden ser beneficiosas.”

Desgarro anular deutsch

Este proceso degenerativo puede verse acelerado en gran medida por estilos de vida que impliquen trabajos pesados o que sean extraordinariamente sedentarios. También se sabe que la genética desempeña un factor importante en la degeneración patológica del disco. Aunque existen diferentes “sabores” de desgarros anulares, los desgarros anulares radiales son los más comunes. Con la edad, el anillo (un anillo de fibras ligamentosas) tiende a perder fuerza y flexibilidad, lo que lo hace más propenso a sufrir desgarros anulares.

El desgarro anular se produce cuando la dura capa externa de un disco intervertebral se desgarra. Un disco intervertebral es un tipo especializado de articulación entre dos vértebras. Proporciona soporte y movilidad, y también actúa como amortiguador, para la columna vertebral.

En caso de traumatismo repentino -o, lo que es más común, de degeneración con el tiempo debido a las actividades cotidianas- puede producirse un desgarro anular. Un desgarro anular suele irritar y exponer los nervios del disco intervertebral, lo que posteriormente produce mucho dolor.

Los desgarros periféricos se producen en las capas externas del disco y los desgarros concéntricos se producen entre las capas del disco. Tanto los desgarros periféricos como los concéntricos suelen ser la repercusión de un traumatismo o lesión.

Síntomas de compresión de la raíz nerviosa L4-l5

La protrusión discal es una afección en la que la parte interna del disco intervertebral empieza a sobresalir de la pared externa del disco. Cuando un disco se abomba en la parte baja de la espalda, se denomina disco abombado lumbar; cuando el disco se abomba en la zona del cuello, se denomina disco abombado cervical. Los discos intervertebrales son las estructuras que absorben los impactos entre cada vértebra. Los discos tienen una capa exterior gruesa que rodea un centro blando y gelatinoso. Una protuberancia discal puede ser precursora de una hernia discal o de una hernia que ha atravesado parcial o totalmente la pared externa del disco intervertebral. Las protuberancias pueden ejercer presión sobre las raíces nerviosas circundantes, provocando un dolor que se irradia a la espalda y a otras zonas del cuerpo en función de su ubicación dentro de la columna vertebral. Si los síntomas son lo bastante graves y se han vuelto crónicos, puede ser necesario intervenir quirúrgicamente.

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Alrededor del 90 por ciento de los casos de hernia discal se producen en la zona lumbar, y la localización más común se sitúa entre las vértebras lumbares L4/L5 y entre las vértebras L5/S1. La presión sobre los nervios causada por estas protuberancias puede ejercer presión sobre el nervio ciático y provocar ciática, causando dolor en la pierna y posible hormigueo, entumecimiento y debilidad que se origina en la parte inferior de la espalda y viaja a través de la nalga y hacia abajo el nervio ciático grande en la parte posterior de la pierna.

Desgarro del anillo fibroso radiopaedia

La enfermedad degenerativa discal (DDD) afecta a los discos que separan los huesos de la columna vertebral. Con la edad, la columna vertebral empieza a mostrar signos de desgaste a medida que los discos se secan y encogen. Estos cambios relacionados con la edad pueden provocar artritis, hernia discal o estenosis espinal. La presión sobre la médula espinal y los nervios puede causar dolor. Para controlar los síntomas se recurre a la fisioterapia, los cuidados personales, la medicación y las inyecciones en la columna vertebral. La cirugía puede ser una opción si el dolor es crónico.

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Articulación femorotibial o articulación de la rodilla

La columna vertebral está formada por una columna de huesos llamados vértebras. Entre cada vértebra hay un disco amortiguador que impide que los huesos rocen entre sí. Los discos están diseñados como un neumático radial de coche. La dura pared exterior, denominada anillo, tiene bandas fibrosas entrecruzadas, muy parecidas a la banda de rodadura de un neumático. Estas bandas se unen a cada vértebra. En el interior del disco hay un centro relleno de gel denominado núcleo, muy parecido a la cámara de un neumático (Fig. 1). Más información en Anatomía de la columna vertebral.

La enfermedad degenerativa discal (espondilosis) puede producirse en cualquier zona de la columna vertebral (cervical, torácica, lumbar), pero es más frecuente en la zona lumbar. En realidad no se trata de una enfermedad, sino de una afección en la que los discos se “degeneran” y pierden su flexibilidad y altura para amortiguar la columna vertebral. Los discos tienen un riego sanguíneo limitado, por lo que una vez lesionados no pueden repararse fácilmente. Los cambios discales relacionados con la edad son (Fig. 2):