Depresión y medicación contra el dolor nervioso

La relación entre el dolor crónico y la depresión clínica es compleja y muy real. Es importante entender que el impacto del dolor crónico va más allá de lo físico, y el impacto de la depresión va más allá de lo mental.

La relación entre estas dos afecciones es tan estrecha que la depresión suele ser una de las primeras afecciones que buscan los profesionales sanitarios cuando diagnostican dolor crónico. Aunque esta relación aún no se conoce del todo, los investigadores aprenden cada vez más sobre ella.

Más que un sentimiento de tristeza o bajo estado de ánimo, la depresión clínica es un estado psicológico que provoca fatiga, falta de motivación, cambios en el apetito, lentitud en el tiempo de respuesta y sentimientos de impotencia. La depresión también tiene síntomas físicos, como dolor y dificultad para dormir.

No es posible “librarse” de la depresión clínica o “salir de ella”. A veces se pueden señalar factores de la vida que causan o contribuyen a la depresión, como la pérdida del trabajo o el fin de una relación sentimental. A veces no hay una causa identificable, pero los síntomas persisten.

¿Qué relación existe entre la salud mental y el dolor crónico?

Las personas que padecen dolor crónico corren un mayor riesgo de sufrir problemas de salud mental, como depresión, ansiedad y trastornos por consumo de sustancias. El dolor crónico puede afectar al sueño, aumentar los niveles de estrés y contribuir a la depresión. Se calcula que entre el 35% y el 45% de las personas con dolor crónico sufren depresión.

¿Por qué el dolor crónico provoca ansiedad y depresión?

Si padeces dolor crónico, no es ningún secreto que el estrés viene con él. Ya sea porque nunca sientes alivio o porque los que te rodean no comprenden tu dolor, el estrés es una causa común de ansiedad. Intenta eliminar el estrés diario para evitar que la ansiedad se apodere de ti.

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¿Cuál es la prevalencia de la depresión en el dolor crónico?

La prevalencia de depresión a lo largo de la vida en pacientes con dolor crónico también se estimó en otros dos estudios. El resultado aumentó del 12% al 32% en el primer estudio y del 32,4% al 56,8% en el segundo [7].

Citas sobre el dolor crónico y la depresión

Con tantos factores que contribuyen a la aparición del dolor crónico, hay algunos que muchos no se dan cuenta de que son la causa. Se ha descubierto que la ansiedad es un factor común en por qué usted puede tener problemas de dolor crónico, y la peor parte de todo es que el dolor crónico también puede causar ansiedad. Este mal ciclo de preocupación y dolor puede hacer que su vida parezca insoportable, y es importante entender cómo se correlacionan estos dos problemas.

Si usted está lidiando con el dolor crónico, entonces no es ningún secreto que el estrés viene junto con él. Ya sea porque nunca sientes alivio o porque los que te rodean no comprenden tu dolor, el estrés es una causa común de ansiedad. Intenta eliminar el estrés diario para evitar que la ansiedad se apodere de ti.

Para quienes ya padecen ansiedad, ésta puede empeorar aún más los síntomas del dolor crónico. Se sabe que la ansiedad hace que las personas que la padecen sean hipersensibles al dolor, lo que hace que se centren aún más en él. Esta combinación sólo conduce a más problemas porque centrarse en el dolor sólo hace que se sienta peor.

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Depresión y analgésicos

Bases biológicas del dolorLa Asociación Internacional para el Estudio del Dolor define el dolor como “una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a un daño tisular real o potencial, o descrita en términos de dicho daño”.5 El dolor puede considerarse crónico cuando persiste durante más de 1 mes tras la curación anticipada del tejido, o si ha estado presente durante al menos 3 de los 6 meses anteriores.6 Se distingue entre dolor neuropático y nociceptivo, lo que refleja diferentes mecanismos patológicos, características clínicas y tratamientos. El dolor neuropático está causado por una lesión o enfermedad que afecta al sistema nervioso. Puede presentar signos de alteración de la respuesta al dolor (alodinia, hiperalgesia) y se trata con agentes dirigidos a la anomalía del sistema nervioso. El dolor nociceptivo se produce como consecuencia de un daño real o inminente en un tejido no neural. Refleja el funcionamiento normal del sistema nervioso somatosensorial y responde a analgésicos generales y antiinflamatorios.

El 18,6% de los adultos australianos declaran padecer dolor crónico. Es más frecuente en mujeres y en personas con bajo nivel educativo, desempleadas, mayores, discapacitadas o en sistemas de compensación.6 Las causas más comunes son la artritis articular, la enfermedad degenerativa discal, las lesiones traumáticas y diversos tipos de cefalea.7 El dolor crónico también puede formar parte de un síndrome de dolor generalizado, como la fibromialgia.

Dolor crónico y depresión y ansiedad

Para algunas personas, el estrés y la depresión resultantes del dolor crónico pueden llegar a consumirlas, y tienen el potencial de empeorar y prolongar significativamente el dolor. El aumento del dolor puede, a su vez, conducir a un aumento del estrés y la depresión, creando un ciclo de depresión y dolor que puede ser difícil de romper.

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El dolor crónico se define generalmente como cualquier dolor que se prolonga más de 3 a 6 meses. Tenga en cuenta que este debate se centra específicamente en el dolor crónico que no se debe al cáncer ni a otro proceso patológico. Este tipo de dolor también se denomina “dolor crónico no oncológico” o dolor crónico benigno.

A menudo, los profesionales sanitarios se refieren al “sufrimiento” de un paciente, que es el dolor más su componente emocional (por ejemplo, la depresión). Por lo tanto, se puede tener mucho dolor crónico con poco sufrimiento o poco dolor con mucho sufrimiento.

Además, es importante tener en cuenta que algunos tratamientos habituales para el dolor (por ejemplo, analgésicos opiáceos, restricción de la actividad, reposo en cama) pueden empeorar la depresión. Este empeoramiento de la depresión puede afectar a la presentación física del dolor.