Cómo saber si las zapatillas de correr están gastadas

A muchas personas les pasa que se enamoran de sus zapatillas de andar por casa o de su calzado activo y luego no las cambian lo bastante pronto. Unas zapatillas desgastadas no te proporcionan suficiente amortiguación y sujeción.

El límite de 500 millas es una regla general a tener en cuenta cuando se trata de calzado activo. La mayoría del calzado deportivo, tanto si es para caminar como si es un tipo de zapatilla polivalente, debe sustituirse cuando tenga 500 millas de uso.

Si pesas más o caminas más de esa distancia con regularidad, planea cambiar tus zapatillas cada tres meses. Si eres corredor, vas a desgastar más tus zapatillas que alguien que sólo camina, así que también debes tener esto en cuenta. Probablemente deberías cambiar tus zapatillas de correr cada tres meses, por si acaso.

El talón de la zapatilla se está rompiendo. Si el talón de una zapatilla está más desgastado que el de la otra, la zapatilla se inclina hacia un lado. Lo mismo ocurre con las zapatillas de andar por casa. Si el dibujo de la suela se rompe por un lado, significa que ha llegado el momento de cambiarlas.

¿Cuándo hay que cambiar el calzado?

Según los podólogos, el calzado de uso diario debe sustituirse cada 8 o 12 meses, o cuando empiece a mostrar signos de desgaste.

¿Cuánto tiempo hay que conservar los zapatos viejos?

Por término medio, el calzado debe conservarse entre 8 y 12 meses antes de sustituirlo. En el caso de las zapatillas de correr, la media es de entre 300 y 500 kilómetros. Un buen indicador de que tus zapatillas están desgastadas es cuando el soporte y la amortiguación empiezan a comprimirse y el material ya no rebota como antes.

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¿Cómo saber si tus zapatos son demasiado viejos?

Un mejor indicador de que un zapato está desgastado y listo para ser reemplazado es la salud de la entresuela. Esta es la verdadera forma de saber si ha llegado el momento de sustituir tus zapatillas. Si le das la vuelta a las zapatillas y ves arrugas en la entresuela, es una buena señal de que está empezando a estropearse y la amortiguación se ha deteriorado.

Pronación

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Cuando se encuentra un par de zapatillas cómodas para caminar y que sujetan bien los pies, es difícil desprenderse de ellas. Pero las zapatillas de andar y correr tienen una vida útil limitada. Con cada paso que das, vas desgastando su amortiguación y sujeción. A los 800 km, la mayoría de las zapatillas están muertas y hay que reciclarlas o guardarlas para otros usos.

El calzado deportivo típico sólo está diseñado para durar entre 350 y 500 millas. Aunque las personas que caminan no utilizan sus zapatillas con tanta intensidad como los corredores, es poco probable que sigan teniendo una buena sujeción y amortiguación después de los 800 km. Tu peso también es un factor a tener en cuenta: cuanto más peses, más rápido se desgastarán tus zapatillas.

Si caminas 30 minutos al día o una media de tres o cuatro horas a la semana, sustituye tus zapatillas cada seis meses. Si caminas 60 minutos al día o una media de siete horas a la semana, sustitúyelas cada tres meses.

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Las zapatillas más duraderas

El invierno ya está aquí, y seguro que ya has cambiado tus sandalias de punta abierta por un calzado más grueso y resistente que mantendrá tus pies calientes y los protegerá de las inclemencias del tiempo.Pero el cambio de estación nos ha hecho pensar: ¿con qué frecuencia cambiamos de calzado? y ¿cómo sabemos cuándo ha llegado el momento de sustituir los zapatos que muestran signos de desgaste?

Según los podólogos, el calzado de uso diario debe cambiarse cada 8 o 12 meses, o cuando empiece a mostrar signos de desgaste. Pero, ¿cómo podemos saber cuándo ha llegado el momento de cambiar nuestros zapatos, zapatillas o botas favoritos por unos nuevos? En pocas palabras, si tus zapatos ya no te resultan tan cómodos ni te dan tanta sujeción como antes, es una señal inequívoca de que pronto tendrás que cambiarlos.Con el paso del tiempo, el material empezará a desgastarse y, como consecuencia, proporcionará menos amortiguación a tus pies.Es posible que notes que la suela parece más fina que antes, o que hay indicios de un desgaste más excesivo en la parte posterior del talón o en la bola del pie. La entresuela puede arrugarse por el uso excesivo; el material puede empezar a deformarse o inclinarse en una dirección; y pueden aparecer agujeros o desgarros en las costuras. Todas estas cosas son claros indicadores de que tus zapatos han estado muy gastados y puede que no te estén proporcionando el apoyo que tus pies tanto ansían.Es más, los zapatos dañados pueden llegar a ser muy incómodos rápidamente. Y todos sabemos que la incomodidad puede conducir a una mala postura y a una marcha desequilibrada, lo que a su vez puede causar dolores y molestias no sólo en los pies, sino en todo el cuerpo.

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Cuándo cambiar de zapatillas

Sustituir el calzado; ¿cuándo es el momento? Sustituir el calzado con regularidad es un componente importante para mantener una buena salud de los pies. Muchos de nosotros usamos zapatillas después de su fecha de “caducidad” simplemente porque no sabemos qué buscar.

Como regla general, el calzado debe cambiarse cada 8-12 meses en la mayoría de los casos, o cada 500-700 kilómetros en el caso de las zapatillas de correr. Algunas zapatillas duran más y otras se desgastan más rápidamente.

Un indicio de que tus zapatillas se acercan al final de su vida útil es que no te resulten tan cómodas y te ofrezcan tanta sujeción como cuando eran nuevas. A medida que los materiales se desgastan, la amortiguación y la sujeción empiezan a comprimirse y los materiales de los que están hechos los zapatos ya no “rebotan” tanto como antes.

Cada pie se mueve de forma diferente, y los factores mecánicos serán distintos para cada persona. Si eres más duro con tus pies, lo más probable es que desgastes tus zapatillas más rápidamente que la “media”. Por eso siempre es importante inspeccionar periódicamente el calzado para determinar si se desgasta más rápido de lo esperado.